El economista Nicolás Ajzenman sorprendió en el Congreso CREA 2025 al trazar un inesperado paralelismo entre la multinacional del café Starbucks y la Red CREA.
La clave no está en el café ni en la ambientación, sino en el concepto del «tercer lugar»: un espacio informal, accesible y propicio para el encuentro que, según estudios, impulsa la innovación y la creación de nuevas empresas. Este enfoque puso en valor la «infraestructura invisible» que la red agropecuaria ha construido durante décadas.
Starbucks y el crecimiento empresarial
Ajzenman basó su análisis en una investigación que midió el impacto de la presencia de una sucursal de Starbucks en el ecosistema emprendedor de una ciudad. Los datos revelaron una correlación asombrosa: en aquellas ciudades con al menos un Starbucks, la creación de nuevas empresas es un 15% mayor anualmente. Para aislar el «efecto café», los investigadores compararon ciudades donde la cadena intentó abrir y tuvo éxito, con aquellas donde fracasó a último momento. El resultado fue aún más contundente: siete años después, las ciudades con Starbucks acumulaban un 35% más de empresas creadas.
La infraestructura invisible de CREA
El economista señaló que la Red CREA, con sus reuniones de grupo y sus Congresos, funciona como ese «tercer lugar» vital, aunque descentralizado y específico del sector agroindustrial. Es un espacio de confianza y conexión donde el productor rural puede salir de la soledad del trabajo diario, compartir sus desafíos, exponer sus ideas más arriesgadas y recibir feedback constructivo de sus pares. Esta dinámica de inteligencia colectiva se convierte en el motor que impulsa la mejora continua y la innovación.
De la tertulia a la transformación
La metodología de los grupos CREA, basada en la reunión periódica y el compromiso de sus miembros, crea un entorno donde la apertura, el clima de trabajo y la diversidad son pilares fundamentales. Al igual que Starbucks genera un punto de encuentro que dinamiza la vida urbana, CREA genera un ecosistema de networking que trasciende los negocios e integra lo técnico, lo empresarial y lo personal/familiar. Este lazo fuerte es lo que facilita la toma de decisiones, la adopción de nuevas tecnologías y la transformación en el sector, consolidando a la Red como el «Starbucks del campo», una fuerza invisible pero poderosa para el progreso agropecuario.



