Ante el avance del fenómeno climático, el INTA Corrientes coordina un trabajo interinstitucional con normativas y recomendaciones técnicas para minimizar riesgos en la producción ganadera.
El fenómeno climático «El Niño» mantiene en alerta al sector productivo de la provincia de Corrientes. Si bien no es posible precisar la magnitud exacta ni el nivel de impacto catastrófico que alcanzará, las proyecciones indican que las precipitaciones superarán ampliamente los promedios históricos de la región. Ante este escenario, el Director del Centro Regional INTA Corrientes, Jacques Kraemer, remarcó la importancia de que los productores comiencen a tomar medidas preventivas con anticipación para amortiguar los efectos de los excesos hídricos.
Para abordar esta problemática de manera integral, se ha conformado una mesa de trabajo conjunta entre el gobierno provincial, el INTA, SENASA, la Fundación Correntina de Sanidad Animal (FUCOSA) y distintos municipios. Este equipo interdisciplinario se encuentra elaborado normativas sanitarias, recomendaciones operativas y propuestas técnicas orientadas a resguardar la infraestructura local, asegurar la transitabilidad de los caminos y proteger la sostenibilidad de los rodeos ante eventuales inundaciones.
En el plano estrictamente productivo, las principales sugerencias para los ganaderos apuntan a la planificación estratégica del campo y del rodeo. Se aconseja realizar con tiempo las ventas de hacienda para evitar cuellos de botella comerciales que depriman los precios del mercado. Asimismo, se recomienda acopiar alimento, dar prioridad de pastoreo a las zonas bajas —las cuales sufrirán primero los anegamientos— y reservar los potreros altos como refugio y fuente de forraje durante los momentos más severos de la crisis.



