Un relevamiento del INTA detectó patógenos asociados a enfermedades radiculares y recomienda medidas preventivas para evitar pérdidas.
Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) realizaron un relevamiento sanitario en plantaciones de nogal en el Valle Inferior del Río Negro ante la sospecha de enfermedades radiculares vinculadas a patógenos del suelo. El estudio se enfocó en evaluar la posible presencia de Phytophthora, uno de los agentes más dañinos para este cultivo a nivel global.
Los muestreos se llevaron a cabo en ocho establecimientos durante otoño y primavera de 2025, en sectores donde los árboles presentaban síntomas como decaimiento, amarillamiento de hojas, menor desarrollo de frutos y lesiones en el cuello del tronco. Las muestras de suelo y raíces fueron analizadas en laboratorio mediante técnicas específicas.
Si bien no se logró aislar Phytophthora, los especialistas aclararon que su ausencia en los análisis no descarta su presencia en el campo, debido a la dificultad de detección y su distribución irregular en el suelo. En cambio, se identificó la presencia de Pythium sp., un patógeno oportunista que puede generar pudriciones radiculares en condiciones de estrés.
El informe advierte que factores como suelos arcillosos, compactación y sistemas de riego gravitacional pueden favorecer el desarrollo de estas enfermedades. Por ello, recomiendan extremar las medidas de manejo para reducir los riesgos sanitarios.
Entre las principales prácticas sugeridas se destacan mejorar el drenaje, evitar excesos de riego, controlar la fertilización, reducir la compactación del suelo y monitorear de manera permanente el estado de las plantaciones, especialmente en primavera.
Los técnicos remarcan que no existen tratamientos curativos una vez que estas enfermedades se instalan, por lo que la prevención y la detección temprana resultan claves para evitar pérdidas productivas en los sistemas de cultivo de nogal.



