Por primera vez, 500 toneladas de alfalfa producidas en el norte de San Luis fueron exportadas a China, tras cumplir con un exigente protocolo fitosanitario supervisado por SENASA.
La provincia de San Luis concretó un importante avance para sus economías regionales con la primera exportación de 500 toneladas de alfalfa hacia China. La operación se realizó desde la localidad de Candelaria, en el departamento Ayacucho, y contó con la certificación sanitaria del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo encargado de verificar el cumplimiento de los requisitos exigidos por el país asiático.
Para habilitar el envío, profesionales del Centro Regional La Pampa-San Luis del SENASA llevaron adelante un riguroso proceso de control. Se realizaron muestreos aleatorios de los lotes destinados a exportación, cuyos análisis fueron efectuados en el Laboratorio Nacional del organismo para detectar posibles plagas cuarentenarias y en el laboratorio del INTA Castelar para confirmar la ausencia de organismos genéticamente modificados (OGM).
Una vez obtenidos los resultados favorables, se avanzó con las gestiones logísticas y administrativas necesarias para concretar la exportación, en coordinación con otros organismos nacionales. Además, durante la carga se verificó que los fardos no presentaran insectos vivos ni olores extraños, se controló el nivel de humedad y se aplicó un tratamiento oficial de fumigación destinado a prevenir la presencia de plagas.
La carga fue transportada en 20 camiones que partieron desde el norte puntano y recorrieron el corredor bioceánico hasta cruzar la cordillera por el paso internacional de Uspallata, en Mendoza. Desde allí continuaron hacia el puerto de Santiago de Chile, punto de embarque desde donde la mercadería inició su viaje con destino final al mercado chino.
Este envío representa un nuevo paso para el crecimiento agroexportador de la región comprendida entre Quines y Candelaria, donde en los últimos años se expandió la producción bajo riego de alfalfa, algodón y cultivos extensivos. El acceso a mercados internacionales como China, junto con otros destinos ya consolidados en Medio Oriente, confirma el potencial productivo de una zona que continúa ganando protagonismo en el comercio exterior argentino.
La exportación también refleja el trabajo conjunto entre productores, organismos sanitarios y entidades técnicas para garantizar estándares de calidad cada vez más exigentes, consolidando oportunidades comerciales que impulsan el desarrollo económico y la generación de valor en el interior del país.



