La Exposición Rural reconoció a los mejores trabajos de platería, soguería y artesanías regionales, expresiones que mantienen vivos los oficios y la identidad cultural del campo argentino.
El Museo Gaucho, ubicado en el Pabellón Ocre de la Exposición Rural, fue escenario de una nueva entrega de premios del tradicional concurso de platería y soguería. La propuesta busca preservar y difundir los oficios vinculados con la cultura gaucha y se completó con el reconocimiento a destacadas artesanías regionales de diferentes puntos del país.
En esta edición, Mauricio Bentancour, platero de San Miguel, provincia de Buenos Aires, recibió el premio a la Mejor Pieza Tradicional por un verijero de estilo porteño confeccionado íntegramente en plata. Con más de 25 años de trayectoria en el oficio, el artesano obtuvo por primera vez una distinción en la muestra de Palermo.
“Hace más de 25 años que me dedico a la platería y siempre trato de hacer trabajos criollos y lo más tradicionales posible. Recibir este premio es una enorme alegría”, expresó Bentancour, quien también presentó un freno como parte de la exposición.
Santiago Marsili, coordinador del Cuarto de la Soga y del Rincón de la Platería, explicó que las piezas deben cumplir diferentes condiciones para ser aceptadas en el certamen. Entre ellas se encuentran la utilización de materiales de calidad, el correcto cumplimiento de su función, el respeto por el estilo criollo y el dominio de las técnicas artesanales.
La elección de la Mejor Pieza Tradicional queda en manos de los integrantes del Comité de Tradición. Durante varios días recorren la exposición para seleccionar el trabajo que mejor represente los elementos utilizados históricamente por el gaucho y conserve el espíritu de las costumbres del campo argentino.
La propuesta también incluye el concurso de artesanías regionales, donde se exhiben tejidos, trabajos en cuero, indumentaria, objetos utilitarios y otras producciones características de las provincias. En este caso, las obras son evaluadas por especialistas en patrimonio y culturas regionales, quienes consideran especialmente su vínculo con el lugar de origen.
Para participar, las piezas deben haber sido elaboradas íntegramente de manera artesanal, sin materiales sintéticos ni procesos industriales. De esta manera, el certamen busca garantizar la conservación de las técnicas tradicionales y reconocer a quienes continúan transmitiéndolas de generación en generación.
Más allá de las distinciones, la iniciativa reafirma el objetivo del Museo Gaucho de mantener vigentes expresiones fundamentales del patrimonio cultural argentino. La plata, el cuero y los distintos saberes artesanales volvieron así a ocupar un lugar destacado en Palermo como testimonios de una tradición estrechamente vinculada con la historia y la identidad del campo.



