El organismo trabaja para mantener colonias sanas, prevenir el ingreso de nuevas amenazas y respaldar las condiciones sanitarias requeridas por los mercados internacionales.
El Programa de Sanidad Apícola del Senasa lleva adelante diferentes acciones destinadas a preservar la salud de las colonias de abejas y reducir el riesgo de ingreso al país de agentes sanitarios considerados exóticos. La estrategia busca contribuir tanto a la producción apícola como al importante papel que cumplen estos insectos en la polinización.
Entre las tareas desarrolladas se encuentra la vigilancia frente a amenazas como el pequeño escarabajo de las colmenas, además del monitoreo permanente del estado sanitario de los apiarios. Para ello, el organismo dispone de colmenas y apiarios testigos distribuidos en el territorio, cuyos resultados permiten elaborar los informes sanitarios que se remiten semestralmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal.
El seguimiento también resulta fundamental para sostener y ampliar los mercados internacionales de los productos apícolas argentinos. Desde el Senasa explicaron que conocer y acreditar el estado sanitario de las colmenas es una condición requerida por los destinos de exportación y especialmente relevante al momento de gestionar la apertura de nuevos mercados.
Además de producir miel, polen y otros productos, las abejas desempeñan una función esencial como agentes polinizadores. En este sentido, el programa apunta a mantener colonias en buenas condiciones sanitarias y nutricionales para que puedan cumplir eficientemente su función dentro de los sistemas productivos y del ambiente.
Desde el organismo destacaron, además, la compleja organización de las colonias, consideradas verdaderos “superorganismos” que pueden alcanzar unos 60.000 individuos en momentos de máximo desarrollo. Por este motivo, preservar su sanidad constituye una tarea estratégica para la producción agroalimentaria y la actividad apícola.
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