La primavera y el verano están marcados por un aumento de las lluvias en gran parte del país. Si bien una mayor disponibilidad de agua es importante para el desarrollo de los cultivos agrícolas, el exceso de precipitaciones puede convertirse en un factor de estrés cuando supera la capacidad de absorción y drenaje del suelo.
De acuerdo con Bruno Carloto, gerente de Marketing Estratégico de Acadian Sea Beyond en la BU Atlantic (Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay), la región Sur merece especial atención ante la tendencia de aumento del volumen de lluvias. “El exceso de agua, además de estar asociado a períodos de baja luminosidad, reduce la disponibilidad de oxígeno en las raíces, dificulta la absorción de nutrientes y puede favorecer la aparición de enfermedades, afectando el desarrollo de las plantas y comprometiendo el potencial productivo de los cultivos”, explica Carloto.
Datos de Embrapa registrados por Proagro señalan que, durante una década, los cambios climáticos, incluido el aumento de las lluvias, fueron responsables de pérdidas productivas del 10% en la soja y del 7,1% en el maíz, siendo la segunda mayor causa de pérdidas productivas en ambos cultivos, solo por detrás del estrés hídrico provocado por la sequía. Además de los daños a las plantas, las precipitaciones intensas dificultan el ingreso de maquinaria al campo, retrasan las operaciones y afectan la propia planificación de la campaña agrícola.
“Cuando hablamos de estrés climático, es común asociar el problema con la escasez de agua, pero el exceso también interfiere directamente en el desempeño de las plantas. Por este motivo, el manejo debe considerar las condiciones del suelo durante el período lluvioso, con especial atención a su estructura, compactación, cobertura y capacidad de drenaje. El monitoreo de los cultivos también es fundamental para identificar señales de estrés y actuar antes de que los impactos comprometan el potencial productivo”, explica el especialista de Acadian.
Los biofertilizantes de Acadian son herramientas importantes para el productor en este escenario, ya que ayudan a las plantas a superar condiciones adversas. Las soluciones desarrolladas a partir de compuestos bioactivos del alga Ascophyllum nodosum, encontrada en las aguas frías y costeras del Atlántico Norte, especialmente en la costa de Canadá, contribuyen a los procesos fisiológicos de las plantas y ayudan a mantener el desempeño de los cultivos en situaciones de estrés, ya que favorecen mecanismos relacionados con la protección celular, el equilibrio metabólico y la recuperación después de períodos de condiciones ambientales adversas.
“Una planta mejor preparada para enfrentar las variaciones ambientales tiene mayores condiciones para preservar su potencial a lo largo del ciclo. La recomendación es que el productor trabaje de manera preventiva, combinando un manejo adecuado del suelo, una nutrición equilibrada y tecnologías, como los biofertilizantes de Acadian. De esta manera, es posible anticiparse a los períodos de riesgo y reducir los impactos del gran volumen de agua sobre la producción”, destaca Bruno Carloto.
Sobre Acadian Sea Beyond
Fundada en 1981 en Canadá, Acadian Sea Beyond es la mayor empresa independiente del mundo dedicada a la recolección, manejo y extracción de algas marinas, además de ser líder internacional en soluciones biológicas sostenibles basadas en ciencia para cultivos de alto valor, así como para cultivos a gran escala. La empresa está comprometida con el desarrollo de productos innovadores y patentados, con enfoque en sostenibilidad, productividad y agricultura regenerativa.
Presente en más de 80 países y con alrededor de 400 colaboradores en todo el mundo, Acadian se dedica a la investigación de Ascophyllum nodosum, el alga marina más estudiada del mundo y con resultados consistentes en la bioestimulación de plantas.


