En el 70° aniversario de CONINAGRO, su secretario, Mario Raiteri, destacó el papel del cooperativismo en el arraigo rural y la producción de alimentos sanos, seguros y sustentables.
En el marco de la celebración por los 70 años de CONINAGRO, su secretario, Mario Raiteri, destacó la importancia del cooperativismo agropecuario como herramienta para fortalecer a los pequeños y medianos productores, promover el arraigo rural y garantizar la producción de alimentos para Argentina y el mundo. Durante una entrevista, el dirigente resaltó el papel de la institución en el desarrollo de las economías regionales y su contribución al crecimiento de las comunidades del interior.
Raiteri señaló que el movimiento cooperativo ha permitido que numerosos productores puedan sostener sus actividades frente a las dificultades climáticas y económicas. En ese sentido, explicó que la asociación entre productores y la generación de valor agregado representan alternativas fundamentales para mejorar la competitividad de las explotaciones y fortalecer las economías locales.
El secretario de CONINAGRO recordó que el cooperativismo tiene presencia en 24 economías regionales, si se consideran sus diferentes actividades productivas. Según expresó, esta participación resulta fundamental para garantizar oportunidades de trabajo, sostener a las familias rurales y generar condiciones que permitan continuar produciendo en distintas regiones del país.
Uno de los principales conceptos de su intervención estuvo relacionado con la responsabilidad social de quienes producen alimentos. Raiteri sostuvo que el sector agropecuario no solamente debe generar recursos económicos para mantener sus establecimientos, sino también asumir el compromiso de abastecer a la población argentina y contribuir a la alimentación mundial.
En ese marco, remarcó que los alimentos deben cumplir con condiciones de sanidad, inocuidad, calidad y cantidad, además de producirse mediante sistemas sustentables que contemplen el cuidado del ambiente. Para el dirigente, estos principios forman parte de una responsabilidad que trasciende los objetivos comerciales y económicos de la actividad.
Asimismo, vinculó el acceso a la alimentación con el ejercicio de los derechos fundamentales. Explicó que la nutrición es una condición indispensable para el desarrollo de las personas y ejemplificó que, sin una alimentación adecuada, incluso el acceso a la educación pierde parte de su efectividad. Por ese motivo, consideró que garantizar la disponibilidad de alimentos constituye una de las principales contribuciones del sector agropecuario a la sociedad.
Finalmente, Raiteri celebró las siete décadas de trayectoria de CONINAGRO y expresó su deseo de que el cooperativismo continúe creciendo en Argentina. Destacó que el trabajo asociativo permite fortalecer a los productores, generar desarrollo territorial y sostener una actividad esencial para el bienestar de la población y el futuro del país.
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