Una innovación nacional permite conservar y comercializar lúpulo sin necesidad de equipos industriales. La propuesta busca impulsar a pequeños productores y aumentar la oferta local para cervecerías artesanales.
El tradicional formato pellet T-90, utilizado por la industria cervecera, resulta difícil de alcanzar para los pequeños productores de lúpulo, que no cuentan con el equipamiento necesario para su procesamiento. Frente a este desafío, un grupo de investigadores desarrolló una alternativa accesible: L100, lúpulo al vacío y en lingotes de 100 gramos.
El nuevo formato consiste en deshidratar, moler y envasar al vacío los conos de lúpulo sin comprimir, utilizando equipamiento doméstico. Esta tecnología permite acondicionar entre 50 y 200 kilos de cosecha, facilitando su venta y generando ingresos que pueden destinarse a ampliar la superficie cultivada.
“Queríamos que los pequeños productores pudieran comercializar sus cosechas sin depender de costosas maquinarias. Así logramos una opción simple y de bajo costo, que además demostró un rendimiento similar al pellet T-90 en la elaboración de distintas cervezas”, explicaron los desarrolladores.
El proyecto también apunta a estandarizar el método sin restricciones de patente, para que cualquier productor pueda adoptarlo libremente. La innovación ya se presentó en encuentros de lúpulo en Argentina y Chile, donde fue bien recibida por elaboradores y cerveceros artesanales interesados en potenciar la producción regional.



