En una estancia de 22.000 hectáreas, la productora Silvia Martínez contó cómo se desarrolla la cría extensiva de ganado Hereford en Tierra del Fuego y recibió a una delegación internacional de criadores.
En el extremo sur del país, la Estancia Pirinaica, ubicada a 70 kilómetros de Río Grande, combina paisaje, tradición y genética. Con 22.000 hectáreas —de las cuales 7.000 son de bosques—, Silvia Martínez y su familia lideran una producción ganadera basada en la raza Hereford, que representa cerca del 9% del rodeo fueguino.
“El campo tiene buen pasto, buena agua y las vacas se adaptan muy bien. Eso nos permite obtener excelentes terneros, que es lo más importante”, explicó Martínez, quien junto a su esposo, Jorge Sevillano, y su hija conduce esta empresa familiar dedicada a la cría extensiva.
El establecimiento organiza el manejo del rodeo con campos diferenciados para verano e invierno, y realiza inseminación y trasplante embrionario para mejorar la genética. “Hace dos años hicimos nuestros propios embriones. Es un orgullo producir todo acá”, destacó la productora.
Las condiciones climáticas extremas obligan a un manejo cuidadoso. “En invierno hay mucho hielo y se dificulta mover los animales, pero el bosque nos protege; decimos que tenemos un campo con techo”, comentó Martínez, subrayando el valor del entorno natural como refugio.
La estancia fue parte de la gira internacional de criadores Hereford por la Patagonia. “Es una gran oportunidad para mostrar cómo trabajamos en estos campos y para aprender de otros productores. La raza se adapta perfectamente a este ambiente”, concluyó Martínez.



