El avance de la chicharrita en maíz impulsó la expansión del girasol en Córdoba Norte, donde la oleaginosa logró buenos resultados y despertó un fuerte interés entre productores CREA.
El girasol comenzó a consolidarse como una alternativa estratégica en la región CREA Córdoba Norte luego de los problemas sanitarios que afectaron al maíz durante la campaña 2023/24. La aparición de enfermedades asociadas a la chicharrita del maíz obligó a muchos productores a replantear sus esquemas agrícolas y buscar nuevos cultivos estivales con mejor adaptación.
En ese contexto, la oleaginosa pasó de ocupar apenas 8.300 hectáreas en la campaña 2022/23 a superar las 17.000 hectáreas al año siguiente. Los buenos rindes obtenidos y un escenario de precios favorables impulsaron una nueva expansión, que llevó la superficie sembrada a más de 60.000 hectáreas en 2024/25 y cerca de 70.000 hectáreas en el ciclo 2025/26.
Durante el Congreso Asagir 2026, realizado en Mar del Plata, Daniela Vecchio, integrante de la Mesa Agrícola de CREA Córdoba Norte, explicó que el crecimiento del cultivo generó una fuerte demanda de información técnica local. A partir de eso, se conformó una red de evaluación con participación de productores CREA para analizar el comportamiento del girasol en distintas condiciones productivas, tanto en secano como bajo riego.
Los ensayos realizados mostraron resultados alentadores. En sistemas irrigados se exploraron fechas de siembra tempranas, incluso desde fines de julio, con rindes que oscilaron entre 20 y 40 quintales por hectárea. Además, los relevamientos evidenciaron niveles elevados de materia grasa, que nunca descendieron del 50%, incluso en campañas con marcada variabilidad climática.
Los técnicos también destacaron el buen desempeño del cultivo en suelos salinos sódicos, muy presentes en la región. Incluso, en algunos casos, el girasol mostró mejores resultados en ambientes considerados de menor aptitud agrícola, lo que abre nuevas posibilidades productivas para zonas históricamente más limitadas.
De cara a la campaña 2026/27, las perspectivas siguen siendo positivas. Los buenos precios internacionales, sumados al aprendizaje técnico acumulado y al interés creciente de los productores, posicionan al girasol como una de las apuestas más fuertes para diversificar y estabilizar los sistemas agrícolas del norte cordobés.



