Las precipitaciones registradas en distintas regiones productivas de Paraguay aportan humedad a los suelos y benefician a los cultivos de invierno, aunque generan demoras en algunas tareas de cosecha.
Las lluvias registradas durante los últimos días en gran parte de Paraguay generaron un escenario favorable para los cultivos en desarrollo y permitieron recomponer las reservas de humedad en los suelos. Si bien las condiciones varían según la región, los productores coinciden en que las precipitaciones llegan en un momento clave para los cultivos de invierno y para aquellos que atraviesan etapas de crecimiento.
En el departamento de San Pedro, particularmente en Colonia Barbero, las tareas de cosecha se encuentran momentáneamente paralizadas debido a las lluvias persistentes. Sin embargo, los productores destacan el buen estado de los lotes de chía, que muestran una evolución positiva gracias a las condiciones climáticas registradas en las últimas semanas.
Una situación similar se observa en San Joaquín, departamento de Caaguazú, donde se acumularon cerca de 40 milímetros de lluvia. Allí, los cultivos de chía presentan un desarrollo satisfactorio y las expectativas apuntan a iniciar la cosecha dentro de aproximadamente un mes. En tanto, en Itapúa, los productores señalaron que la soja zafriña atraviesa una etapa final con muy buenas perspectivas productivas.
En Yguazú, las precipitaciones se mantienen desde mediados de semana y la cosecha de soja zafriña ya está prácticamente concluida. Respecto al maíz, las labores de cosecha de grano aún no comenzaron, aunque varios establecimientos avanzan con tareas de ensilaje de planta entera y se preparan para el ensilaje de grano húmedo. La recolección se proyecta para fines de junio y principios de julio. Además, los lotes de trigo sembrados muestran un crecimiento adecuado.
Por su parte, productores de Santa Rita señalaron que las lluvias resultan muy beneficiosas para los cultivos de invierno. Aunque los rindes de la soja zafriña se ubican por debajo de las expectativas iniciales, destacan la buena calidad obtenida, un aspecto clave para la producción de semillas destinadas a la campaña 2026/27. Paralelamente, la siembra de trigo avanza con una implantación satisfactoria y también continúan los trabajos con avena destinada a abono verde.
En términos generales, el panorama agrícola paraguayo muestra una mejora en la disponibilidad de agua en los perfiles del suelo, favoreciendo el desarrollo de los cultivos de invierno mientras continúan las tareas finales de las campañas de soja y maíz zafriña. Los productores ya comienzan a planificar las próximas etapas productivas con perspectivas alentadoras para los meses venideros.



