Un establecimiento del sur bonaerense transformó su sistema ganadero con Pastoreo Racional Voisin, mejoró la oferta forrajera y ganó flexibilidad comercial en una de las regiones más desafiantes del país.
La incorporación de un manejo holístico de pastizales cambió por completo la realidad productiva de un establecimiento ganadero ubicado en el partido bonaerense de Patagones. A partir de la implementación del Pastoreo Racional Voisin (PRV), el productor Esteban Castro logró duplicar la capacidad forrajera del campo, mejorando la productividad y generando nuevas oportunidades comerciales en un ambiente caracterizado por la escasez de agua y la alta variabilidad climática.
El cambio comenzó luego de desarrollar una red de distribución de agua con bebederos estratégicamente ubicados en el establecimiento de 340 hectáreas. Esa infraestructura permitió dividir el campo natural en parcelas de aproximadamente una hectárea, donde los animales ingresan con altas cargas durante períodos breves y luego dejan paso a largos tiempos de descanso para favorecer la recuperación de las pasturas. Según explicó Castro, desde la puesta en marcha del sistema en 2021 el establecimiento pasó de sufrir frecuentes faltantes de forraje a disponer de excedentes durante buena parte del año.
La mayor disponibilidad de pasto también modificó la estrategia comercial de la empresa ganadera. En una región donde las sequías suelen obligar a vender hacienda para reducir la carga animal, contar con reservas forrajeras permitió aprovechar oportunidades de compra cuando otros productores necesitan desprenderse de sus animales. De esta manera, el manejo del recurso forrajero pasó a convertirse en un factor determinante para mejorar la rentabilidad del negocio.
El funcionamiento del sistema demanda una organización precisa, aunque con bajos requerimientos de tiempo. Cada semana se preparan las parcelas mediante alambrados eléctricos móviles y el traslado de los animales se realiza en pocos minutos. Además, con el acompañamiento de investigadores del INTA se efectuó un relevamiento de las especies presentes en el campo para conocer con mayor exactitud la cantidad y calidad del forraje disponible, información clave para ajustar el manejo del pastoreo.
Tras los resultados obtenidos, Castro proyecta extender el modelo a un campo arrendado de 600 hectáreas. Destaca que gran parte de la inversión se concentra en la instalación de la red de agua, mientras que la mano de obra es realizada por el propio equipo del establecimiento. El sistema combina agua proveniente de distintas perforaciones para garantizar el abastecimiento durante todo el año y sostener el funcionamiento de los bebederos distribuidos en el campo.
El productor también resaltó el papel del grupo CREA Holístico, al que se incorporó en 2020, como un espacio de capacitación e intercambio de experiencias. A su entender, la tecnología ya demostró que puede incrementar significativamente la productividad de los sistemas ganaderos de la región semiárida. Sin embargo, considera que para lograr una adopción más amplia será necesario contar con líneas de financiamiento adaptadas a los tiempos y necesidades de la actividad agropecuaria.



