Con apenas 7 años, llegó desde Corrientes junto a su petisa «Peguala» y se convirtió en uno de los seis finalistas de una competencia que tuvo como escenario la pista de Palermo.
Con apenas siete años, Nicasio Sequeiros convirtió su pasión por los caballos en una experiencia que difícilmente olvidará. El pequeño, oriundo de Mariano I. Loza, Corrientes, llegó hasta la Exposición Rural de Palermo para participar junto a su petisa «Peguala» y mostrar ante el público el trabajo realizado durante meses de preparación.
Su vínculo con el campo comenzó prácticamente desde sus primeros pasos. Criado en una familia ligada a la actividad rural, Nicasio aprendió desde muy chico a cuidar los animales y colaborar en tareas como el arreo de las vacas. Sin embargo, competir en la principal exposición ganadera del país parecía algo lejano hasta que una visita inesperada abrió las puertas para cumplir ese sueño.
La oportunidad surgió a partir de una convocatoria de la Asociación de Criadores de Petiso Argentino. Representantes de la entidad llegaron hasta el establecimiento familiar por recomendación de un conocido y le preguntaron al pequeño si era domador. Su respuesta quedó grabada en la memoria de su padre, Joaquín: se quitó el sombrero y contestó que todavía no lo era, pero que estaba aprendiendo. Poco después quedó inscripto para participar de la experiencia.
Tras destacarse en las pruebas realizadas durante el otoño, Nicasio y «Peguala» consiguieron ubicarse entre los seis finalistas que llegaron a Palermo. El viaje significó recorrer más de 700 kilómetros desde su localidad natal para representar a Corrientes en uno de los escenarios más emblemáticos del campo argentino, acompañado por familiares y numerosas personas que colaboraron durante su preparación.
Para Joaquín Sequeiros, ver a su hijo en la pista fue motivo de una profunda emoción. El padre destacó especialmente el acompañamiento recibido desde Corrientes, desde los artesanos que confeccionaron elementos para la competencia hasta quienes ayudaron al niño a entrenarse en el campo. Más allá del resultado, la experiencia permitió a Nicasio hacer amigos, aprender responsabilidades y, sobre todo, disfrutar de los caballos mientras daba sus primeros pasos como pequeño domador.
Fuente: https://www.sra.ar/225-nicasio-el-pequeno-domador-que-cumplio-su-sueno-en-palermo



