Alumnos de una escuela agrotécnica de Del Campillo lograron importantes distinciones con ejemplares preparados en su propia cabaña y presentados en la Expo Rural.
La participación en la Exposición Rural de Palermo dejó una experiencia inolvidable para los estudiantes del Instituto Provincial de Educación Agrotécnica y Media (IPEAyM) N°219 de Del Campillo, Córdoba. Los jóvenes presentaron aves y conejos criados en la institución y regresaron a su localidad con varios premios obtenidos en una de las principales vidrieras del sector agropecuario.
La experiencia tuvo un significado especial en una edición marcada por el regreso de las aves a Palermo después de cuatro años de ausencia. “Tienen que estar orgullosos porque no muchos colegios exponen en la Expo de Palermo. Es muy importante que nuestra escuela sea nombrada en un evento de esta talla”, destacó Pablo Rodríguez, maestro de enseñanza práctica de la institución.
El trabajo con aves de competencia comenzó en 2006, impulsado por el criador Óscar Figoni, actual comisario de la carpa de aves y conejos de la Rural. Desde 2007, la escuela participa de la exposición con sus ejemplares y, con el paso de los años, incorporó también la presentación de conejos.
Actualmente, el establecimiento cuenta con su propia cabaña, denominada Don Pedro en homenaje a Pedro Castellari, quien donó las tierras donde se construyó la escuela. Allí se crían ejemplares Plymouth Rock Barrado, Rhode Island Red, Orpington Leonado, Orpington Negro, New Hampshire y Sussex, cuya genética también se comercializa en diferentes puntos del país.
Los estudiantes participan activamente de todo el proceso productivo. Trabajan en la conformación de los planteles, la reproducción, la postura y la incubación, mientras que los docentes completan posteriormente el proceso de anillado. Cada año obtienen entre 150 y 200 pollos, cuya comercialización permite financiar parte de los gastos de funcionamiento de la actividad.
En Palermo, ese trabajo se tradujo en importantes reconocimientos. La institución presentó tres ejemplares New Hampshire y otros tres Plymouth Rock Barrado. Dentro de esta última raza, una hembra obtuvo el primer puesto y otra fue consagrada campeona, resultados que coronaron meses de preparación.
La escuela también compitió con dos hembras y un macho de conejo Californiano y consiguió dos menciones en la categoría hembra joven. Para Rodríguez, más allá de los premios, participar de Palermo representa una oportunidad para visibilizar el trabajo educativo y productivo que realizan los alumnos.
La propuesta forma parte de una formación integral que incluye actividades vinculadas con la cunicultura, avicultura, apicultura y porcicultura, complementadas con prácticas laborales a campo. De esta manera, la experiencia en Palermo no solo significó competir y obtener distinciones, sino también poner en práctica conocimientos adquiridos durante la formación secundaria y fortalecer el vínculo de los jóvenes con la producción agropecuaria.



