En el Outlook Ganadero CREA, referentes de la industria destacaron la necesidad de aumentar la oferta de hacienda y mejorar la terminación para responder a una demanda creciente.
La ganadería argentina atraviesa un escenario favorable por la demanda y los precios, pero enfrenta el desafío de incrementar la producción sin resignar calidad. Ese fue uno de los principales ejes de la primera actualización 2026 del Outlook Ganadero CREA, realizada en la Expo Rural de Palermo, donde representantes de la cadena analizaron las oportunidades y asignaturas pendientes del sector.
José María Roca, gerente general del frigorífico exportador Logros S.A., señaló que uno de los principales problemas de la industria es la falta de hacienda para abastecer simultáneamente los mercados interno y externo. Frente a esta situación, consideró necesario aumentar tanto el peso promedio de faena como el número de animales del rodeo de cría.
Sin embargo, producir animales más pesados no necesariamente significa obtener más carne. “Necesitamos un mayor peso de faena, pero que eso se traduzca en un mayor volumen de proteínas”, explicó Roca. En ese sentido, advirtió sobre el costo que representa para la industria recibir animales con niveles excesivos de grasa y destacó la necesidad de mejorar la eficiencia de todo el proceso productivo.
Paola Carreño, asesora de la cadena de ganados y carnes, coincidió en que el incremento del peso debe estar acompañado por una correcta terminación. “Más pesado sí, pero también bien terminado”, afirmó. Además, recomendó a los productores aprovechar la información disponible y profundizar sus conocimientos sobre tipificación para orientar sus sistemas hacia las características demandadas por la industria.
El nuevo sistema de tipificación, vigente en la mayoría de los frigoríficos del país, permite determinar la calidad de las reses al momento de la faena según variables como sexo, edad, conformación y terminación. La herramienta busca establecer un lenguaje común entre productores y frigoríficos para facilitar la toma de decisiones y definir con mayor precisión qué tipo de animal necesita el mercado.
Entre los puntos que todavía requieren mejoras, Carreño mencionó la recría, fundamental para evitar reses con insuficiente desarrollo muscular, y la terminación, donde una mayor eficiencia permitiría reducir los problemas de sobreengrasamiento. La especialista planteó que interpretar correctamente los datos obtenidos en frigorífico puede transformarse en una herramienta de mejora continua para los establecimientos.
Roca, por su parte, explicó que las diferencias en los valores pagados por la industria responden a las características de la hacienda recibida. Animales magros, con golpes o con una terminación inadecuada generan dificultades para comercializar los diferentes cortes y lograr una correcta integración económica de la res.
En ese sentido, invitó a los productores a conocer de cerca el proceso industrial y observar la faena de sus propios animales. Comprender qué sucede con la hacienda una vez que ingresa al frigorífico, sostuvo, permite ajustar las decisiones tomadas durante la recría y el engorde y producir de acuerdo con las necesidades reales de los compradores.
Para los especialistas, el contexto ofrece una oportunidad para que la Argentina incremente su producción de carne. La clave será acompañar el crecimiento de la oferta con mayor eficiencia, mejores pesos de faena y una calidad que permita aprovechar tanto la demanda doméstica como las oportunidades que presentan los mercados internacionales.
Fuente: https://www.contenidoscrea.org.ar/ganaderia/mas-carne-claro-pero-no-cualquier-manera-n5328535



