De Canadá a dirigir empresas agropecuarias en América, Sarah Dingle compartió su trayectoria en el Congreso CREA Oeste Arenoso y destacó el rol de las mujeres en el sector.
La empresaria Sarah Dingle, directora ejecutiva de La Providencia y Ceibos Group, compartió su experiencia de vida y su trayectoria profesional durante el Congreso de la región CREA Oeste Arenoso, realizado en Tandil. En una entrevista conducida por Ricardo “Ricky” Negri, destacó los desafíos de combinar la vida familiar con la gestión empresarial y alentó a otras mujeres a asumir posiciones de liderazgo en el sector agropecuario.
Nacida en Montreal, Canadá, en una familia de abogados, Dingle encontró en la actividad agropecuaria una oportunidad para contribuir al desarrollo económico y productivo. Su vínculo con la Argentina comenzó a partir de su relación con Ciro Echesortu, quien posteriormente se convertiría en su esposo.
A fines de la década de 1980, luego de graduarse en Canadá, se instaló en la Argentina para trabajar en un centro de investigación sobre política agropecuaria dirigido por su suegro. Sin embargo, los cambios económicos y familiares la llevaron a incorporarse al sector financiero y posteriormente a la administración de la empresa agropecuaria familiar.
Durante sus primeros años, se dedicó a operaciones financieras destinadas a proteger los activos de la compañía frente a la inflación y la inestabilidad económica. Esa experiencia resultó fundamental para comprender los desafíos de administrar una empresa en un contexto de constantes transformaciones.
De una empresa familiar a un grupo internacional
La llegada de la convertibilidad durante la década de 1990 obligó a replantear el modelo de negocios. El incremento de los costos y la caída de los precios internacionales de los productos agrícolas impulsaron una profunda reorganización de la compañía.
En ese proceso, la participación en el CREA Santa Isabel, perteneciente a la región Sur de Santa Fe, desempeñó un papel decisivo. Con el acompañamiento de asesores, la empresa pasó de un esquema centrado en la administración de activos a un modelo de gestión empresarial.
La transformación incluyó la venta de maquinaria, la incorporación de contratistas, inversiones en riego y producción lechera, la reorganización del personal y el arrendamiento de campos para aumentar la escala productiva.
Lo que comenzó en 1989 con un equipo de apenas tres personas evolucionó hasta convertirse en Ceibos Group, un conjunto de empresas agropecuarias, agroindustriales y de servicios agrícolas y financieros con presencia en diferentes países de América.
Actualmente, el grupo desarrolla actividades vinculadas con la producción agropecuaria y las inversiones inmobiliarias en la Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay. También cuenta con un fondo de tierras en Estados Unidos y proyectos de expansión hacia Brasil.
Familia, trabajo y liderazgo
En paralelo con su crecimiento profesional, Dingle construyó una familia junto a su esposo y tuvo cuatro hijos en un período de cuatro años, incluidos mellizos. Durante ese tiempo, continuó desempeñando responsabilidades empresariales y afrontó los desafíos de equilibrar ambas actividades.
“El tema del equilibrio entre familia y trabajo no es fácil, es muy intenso; pero la vida es intensa y hay que decidir si uno quiere llevar el timón o ser llevado. Tuve cuatro hijos y nunca dejé de trabajar”, expresó durante el encuentro.
Uno de los momentos que marcó su trayectoria fue la mudanza familiar a Suiza, motivada por las responsabilidades laborales internacionales de su esposo. Según explicó, esa experiencia permitió fortalecer los equipos de trabajo y avanzar en la delegación de responsabilidades dentro de la empresa.
Con el crecimiento de Ceibos Group, Dingle pasó por diferentes funciones hasta alcanzar la gerencia general del área agropecuaria. Más recientemente, impulsó la incorporación de nuevos profesionales para asumir la gestión operativa cotidiana y la creación de un área de Gestión de Talentos. Actualmente integra el Directorio del grupo.
El desafío de impulsar nuevas generaciones
La evolución de la compañía también llevó a establecer mecanismos de organización familiar para acompañar su expansión internacional. Con sus hijos radicados en Australia, Canadá, Estados Unidos y la Argentina, la familia conformó un consejo que participa en las decisiones estratégicas del grupo.
Dos de sus cuatro hijos trabajan actualmente en la organización, dando continuidad a un proyecto empresarial que busca combinar el desarrollo económico con las oportunidades de crecimiento profesional de sus integrantes.
Durante su participación en el Congreso CREA Oeste Arenoso, Dingle remarcó la importancia de generar espacios para que las mujeres puedan compartir experiencias, fortalecer su participación y asumir mayores responsabilidades dentro de los agronegocios.
La empresaria explicó que, pese a mantener habitualmente un perfil bajo, decidió aceptar la invitación para transmitir su experiencia a otras mujeres rurales y demostrar que es posible construir una trayectoria profesional sin abandonar los proyectos familiares.
“Acepté la invitación a este evento porque quería contar mi historia y transmitir lo que más pueda a otras mujeres para que se animen”, concluyó.
Su testimonio puso en valor el papel del liderazgo femenino, la profesionalización de las empresas familiares y la importancia de la adaptación como herramienta para crecer en un sector agropecuario cada vez más dinámico e internacionalizado.



