La nueva normativa establece un trabajo coordinado entre INASE, INTA, SENASA y Agricultura para mejorar la evaluación y difusión de información oficial sobre las variedades de trigo pan.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación aprobó una actualización del Protocolo General para el Funcionamiento de la Red de Ensayos Comparativos de Cultivares de Trigo Pan (RET). La medida, oficializada mediante la Resolución N° 169/2026, busca fortalecer la evaluación de las variedades y garantizar información pública, transparente y estandarizada para el sector productivo.
Según informó el Instituto Nacional de Semillas (INASE), la nueva normativa establece un esquema de cooperación entre organismos nacionales para mejorar la organización de los ensayos y la difusión de sus resultados. El objetivo es brindar herramientas que permitan conocer el comportamiento agronómico, sanitario y de calidad de los diferentes cultivares disponibles en el mercado.
El sistema será coordinado por un comité integrado por el INASE, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección Nacional de Agricultura (DNA). Cada organismo tendrá responsabilidades específicas dentro del proceso de evaluación.
Cómo funcionará la nueva red de ensayos
El INASE será responsable de confeccionar el listado de cultivares participantes, programar auditorías y publicar oficialmente los resultados agronómicos y de calidad comercial e industrial. Además, tendrá a su cargo la clasificación de los cultivares en grupos de calidad, en conjunto con los obtentores y un comité especializado.
Por su parte, el INTA integrará el Comité Técnico junto con obtentores y otros representantes de la cadena triguera. Su función será organizar, planificar y conducir los Ensayos Comparativos de Rendimiento (ECR) en las diferentes localidades donde se desarrollen las evaluaciones.
El SENASA realizará los análisis de calidad comercial e industrial necesarios para contribuir a la clasificación de las variedades. En tanto, la Dirección Nacional de Agricultura asesorará a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en los aspectos estratégicos relacionados con el funcionamiento de la red.
Participación obligatoria durante tres años
Uno de los puntos centrales de la normativa establece que todos los cultivares inscriptos en el Registro Nacional de Cultivares (RNC) que produzcan semilla fiscalizada deberán participar obligatoriamente en la Red de Ensayos Comparativos de Trigo durante un período de tres años.
Esta disposición permitirá reunir información sobre el desempeño de las variedades en diferentes ambientes productivos, facilitando la comparación de sus características agronómicas, sanitarias y de calidad.
Los resultados obtenidos serán publicados oficialmente y estarán disponibles para productores, asesores, obtentores y demás integrantes de la cadena triguera. De esta manera, se busca fortalecer el acceso a información técnica confiable para la toma de decisiones.
La actualización del protocolo apunta a mejorar la articulación entre los organismos públicos y los actores del sector, consolidando un sistema de evaluación que contribuya al desarrollo de nuevas variedades y al fortalecimiento de la producción de trigo argentino.


