El analista económico Salvador Di Stefano proyectó una buena cosecha y mayor rentabilidad para 2027. También destacó la inversión, el agregado de valor y la planificación financiera.
El analista económico Salvador Di Stefano participó del Congreso de Agronegocios organizado por Agroeducación en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde compartió su visión sobre la actualidad económica argentina y las perspectivas del sector agropecuario para 2027. En diálogo con Noticias de Campo, destacó el potencial de crecimiento de las empresas, los proyectos de inversión y la importancia de fortalecer la gestión financiera para mejorar la rentabilidad de los negocios.
Durante el encuentro, Di Stefano valoró la posibilidad de conocer de primera mano las experiencias de empresarios y emprendedores, especialmente las estrategias que están implementando para afrontar la coyuntura económica. En ese sentido, señaló que uno de los principales aspectos positivos es la cantidad de proyectos que las compañías tienen previstos para los próximos años.
“Todas las empresas tienen muchos proyectos por delante, muchos planes de inversión”, afirmó el economista, quien consideró que las perspectivas para la economía argentina son alentadoras.
Sin embargo, remarcó que para aprovechar esas oportunidades será necesario continuar desarrollando las actividades productivas y avanzar hacia modelos de negocios de mayor escala.
En relación con el sector agropecuario, destacó su capacidad de adaptación frente a los diferentes escenarios económicos y climáticos. No obstante, sostuvo que el crecimiento debe estar acompañado por una mayor integración de las cadenas productivas.
“Todos los sectores tienen que ir a escala y todos tienen que ir un pasito más adelante en la cadena de agregado de valor”, expresó, al señalar que generar confianza será fundamental para impulsar nuevas inversiones.
Al analizar las perspectivas para 2027, Di Stefano anticipó un escenario favorable para el campo argentino. Según sus proyecciones, luego de una cosecha récord en 2026, el próximo ciclo podría registrar niveles de producción similares. A este panorama sumó la expectativa de una reducción de las retenciones, un factor que, de concretarse, permitiría mejorar los márgenes económicos de los productores.
Sin embargo, el analista advirtió que una buena cosecha y una menor presión impositiva no garantizan por sí solas mejores resultados. En ese sentido, hizo especial hincapié en la necesidad de profesionalizar la administración de los establecimientos agropecuarios, incorporar herramientas financieras y desarrollar estrategias que permitan anticiparse a los movimientos del mercado.
Entre sus principales recomendaciones mencionó la utilización de los mercados de futuros, el aprovechamiento adecuado de las alternativas de financiamiento y la planificación del flujo de fondos. Para Di Stefano, estas herramientas resultan cada vez más importantes en un contexto en el que las decisiones comerciales y financieras tienen una incidencia directa sobre la rentabilidad de las empresas.
“Hoy la parte financiera pasa a ser determinante en un negocio agropecuario”, aseguró, al destacar que los productores deberán prestar tanta atención a la gestión económica como a los resultados productivos.
Desde su perspectiva, el desafío consiste en combinar buenas cosechas con una administración eficiente de los recursos y una planificación de mediano y largo plazo.
Finalmente, Di Stefano valoró la realización del Congreso de Agronegocios como un espacio de intercambio de experiencias, análisis económico y generación de oportunidades. Con una mirada optimista sobre el futuro del país, sostuvo que el agro cuenta con condiciones para continuar creciendo, aunque deberá avanzar en escala, agregado de valor y gestión financiera para aprovechar plenamente las oportunidades que se presenten durante 2027.



