Especialistas detallan los ajustes de manejo, diseño del lote y cuidado ambiental necesarios para incorporar maquinaria pesada en las plantaciones de yerba mate.
La mecanización de la cosecha requiere mucho más que incorporar una máquina al establecimiento. Implica adaptar el diseño y el manejo del yerbal para permitir el tránsito de equipos pesados durante las distintas labores, desde la fertilización y el control de malezas hasta la prevención de plagas y enfermedades y la aplicación de estimulantes.
Con el foco puesto en la sostenibilidad, especialistas del INTA detallan los requisitos de manejo y ambientales para sumar maquinaria sin dañar el suelo. El tema será eje de la Jornada Tecnológica de la Yerba Mate, en el marco de la 48.ª Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate.
Elegir bien el terreno
Sebastián Romero, especialista en manejo y conservación de suelos de INTA Cerro Azul, explicó que uno de los aspectos fundamentales es la correcta selección del lote. “Lo que se recomienda es elegir lotes fértiles, profundos, con superficies relativamente parejas, buen drenaje y condiciones que permitan el tránsito de maquinaria”, indicó.
Advirtió además que las zonas bajas, donde puede acumularse agua, requieren especial atención para garantizar una buena infiltración y reducir la escorrentía tras lluvias intensas.
Calles, pendientes y densidad de plantación
El diseño de las calles y cabeceras es otro factor determinante. “Para facilitar las maniobras, se sugieren anchos cercanos a los seis metros, ajustables según las características de la maquinaria. A su vez, la pendiente debe mantenerse dentro de los límites admitidos por los equipos —aproximadamente entre el 14 y el 15 %—, con una distribución uniforme que evite situaciones de riesgo”, detalló Romero.
A esto se suma la densidad de plantación, que en los yerbales mecanizados puede duplicar a la convencional. Si bien esto favorece el trabajo de las cosechadoras, incrementa la demanda de nutrientes y agua, por lo que resulta indispensable planificar la fertilización, prever riego y procurar un crecimiento homogéneo. Las diferencias de tamaño y grosor en las ramas pueden dificultar la cosecha y mermar el desempeño de los equipos.
Conservar el suelo
“El enfoque integral se completa con la conservación del suelo. El trazado de curvas de nivel adaptadas al tránsito de las máquinas y el diseño de caminos internos para conducir excedentes hídricos ayudan a mitigar la erosión”, indicó el especialista.
Además, remarcó que mantener la biomasa a través del uso de cubiertas verdes y la incorporación de compost resulta clave para sostener la materia orgánica, proteger el suelo y mejorar las condiciones generales del lote.
Jornada Tecnológica: actualización técnica y demostración a campo
En el marco de la 48.ª Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, Apóstoles será sede de este espacio de actualización e intercambio destinado a acercar innovaciones a los productores. La propuesta permitirá analizar la mecanización como un sistema que exige planificación del terreno, manejo de la fertilidad y estrategias de conservación a largo plazo.
Ramiro Sosa, jefe de la Agencia de Extensión Rural de INTA Apóstoles, detalló que la agenda se dividirá en dos modalidades: por la mañana se abordarán aspectos técnicos de producción e industria, se compartirá el caso de un productor que realizó la transición de la cosecha manual a la mecanizada y la metalúrgica Lory presentará las características de su cosechadora. Por la tarde, la actividad se trasladará al campo para observar el funcionamiento de distintas máquinas en acción.
“Permite sumar una experiencia para ver la maquinaria trabajando y qué potencialidad tiene cada herramienta para sumar a la chacra”, señaló Sosa. El evento es el resultado de un trabajo articulado entre instituciones públicas y actores del sector: la Municipalidad de Apóstoles encabeza la comisión organizadora, con la participación del INTA, el Ministerio del Agro y la Producción, el Ministerio de Industria y el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), entre otras entidades.
Mecanizar un yerbal es una decisión integral: lote, calles, densidad, nutrición y conservación del suelo deben pensarse juntos para que la máquina sume productividad sin restar sostenibilidad.


