Una investigación internacional con participación del INTA ajustó la superficie global de los pastizales y reveló que estos ecosistemas almacenan mucho más carbono del estimado hasta ahora.
Un estudio internacional publicado en la revista científica Nature Ecology & Evolution actualizó la cartografía global de los pastizales y aportó una nueva visión sobre la importancia de estos ecosistemas en la captura y almacenamiento de carbono. El trabajo, que contó con la participación del INTA, determinó que los pastizales ocupan actualmente 30,1 millones de kilómetros cuadrados a nivel mundial.
La investigación combinó imágenes satelitales de alta resolución con información relevada a campo por 157 especialistas de 60 países. En total, se analizaron más de 387.000 puntos distribuidos en seis continentes, lo que permitió obtener una representación más precisa de la distribución de los pastizales y corregir estimaciones realizadas anteriormente.
Los resultados muestran que estos ecosistemas cubren el 22,8 % de la superficie terrestre libre de hielo, una cifra considerablemente menor a la calculada por estudios previos. Sin embargo, la nueva metodología permitió comprobar que su capacidad para almacenar carbono en el suelo es mucho mayor de lo que se creía, reforzando su relevancia en la mitigación del cambio climático.
Pablo Peri, coordinador del Programa Forestal Nacional del INTA, destacó que la participación del organismo fue clave para validar la información y mejorar la precisión del mapa global. Según explicó, la revisión permitió actualizar significativamente las estimaciones sobre la distribución de los pastizales y su influencia en el ciclo mundial del carbono.
A partir de los nuevos datos, los investigadores calcularon que los primeros 30 centímetros de suelo de los pastizales almacenan más de 155.000 millones de toneladas de carbono, un valor que supera ampliamente las estimaciones anteriores. Este hallazgo refuerza la necesidad de considerar a estos ambientes como aliados estratégicos en las políticas de conservación y sostenibilidad.
Además de su función ambiental, el estudio advierte sobre las amenazas que enfrentan los pastizales debido al avance de la agricultura, la urbanización y los cambios en el uso de la tierra. En este contexto, los especialistas coinciden en que mejorar el monitoreo y la gestión de estos ecosistemas será fundamental para preservar su aporte a la producción agropecuaria y a la regulación climática global.


