Más de 150 participantes de 17 países participaron en Ámsterdam de la Conferencia Internacional RTRS 2026, que reunió a productores, empresas, organizaciones, especialistas y otros actores de la cadena. El encuentro puso el foco en la EUDR, la trazabilidad, el carbono, la agricultura regenerativa, la inteligencia artificial y la resiliencia de los sistemas productivos.
Bajo el lema “20 Years of Impact: Together, Leading the Way to a More Sustainable World”, la Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS) celebró los días 3 y 4 de septiembre en Ámsterdam su Conferencia Internacional 2026, en el marco de su 20° aniversario. La convocatoria reunió a más de 150 participantes de 17 países, representantes de más de 80 organizaciones, y contó con 42 disertantes, panelistas y moderadores que abordaron los principales desafíos de las cadenas de suministro responsables, con foco en la regulación internacional, la trazabilidad, el carbono, la agricultura regenerativa, la innovación y la inteligencia artificial.
En la apertura, Juma Martins, presidente del Comité Ejecutivo de RTRS, planteó que el vigésimo aniversario debía ser también un punto de partida para pensar la próxima etapa de la asociación. En un contexto en el que los compromisos de sostenibilidad deben traducirse cada vez más en resultados medibles, destacó que la producción responsable necesita ser “creíble, trazable y medible”, y que las soluciones deben funcionar en la práctica, a lo largo de cadenas agrícolas reales y especialmente a nivel de los productores. “La ambición solo importa si podemos convertirla en algo que funcione en la práctica. De lo contrario, sigue siendo solo eso: ambición”, sostuvo.
Uno de los ejes centrales fue la implementación del Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR). La discusión planteó que la trazabilidad debe dejar de ser entendida solamente como una herramienta de cumplimiento para convertirse también en una infraestructura de información capaz de fortalecer la gestión de riesgos y la confianza dentro de las cadenas.
Latinoamérica tuvo una presencia transversal en la agenda de la Conferencia, aportando la perspectiva de una de las principales regiones productoras de soja del mundo. Este peso también se refleja en la escala de la certificación RTRS: en 2025, Brasil alcanzó más de 2 millones de hectáreas certificadas y 8,5 millones de toneladas de soja certificada RTRS, mientras que en el resto de Latinoamérica la superficie certificada superó las 470.000 hectáreas y 1,4 millones de toneladas, con Argentina concentrando más de 370.000 hectáreas.
A su vez, 35 de los 41 nuevos sitios certificados bajo el Estándar RTRS de Cadena de Custodia en 2025 se encuentran en América Latina, con nuevas certificaciones en Paraguay, Chile, Argentina, Brasil, Uruguay y Panamá.
Durante el encuentro, representantes de Argentina y Brasil participaron en discusiones vinculadas con regulación y EUDR, trazabilidad, fechas de corte, carbono, agricultura regenerativa y conservación, acercando experiencias y desafíos concretos desde los territorios productores.
Otro de los temas centrales fue el carbono y la agricultura regenerativa. Las discusiones apuntaron a la necesidad de avanzar desde la identificación de prácticas hacia la medición, verificación y transferencia de resultados ambientales. Helen Estima Lazzari, consultora de RTRS, explicó que la asociación analiza cómo incorporar soluciones de carbono dentro de su sistema de certificación. “El objetivo no es crear un nuevo crédito de carbono, sino definir la mejor solución de carbono e incorporar ese valor directamente en la certificación de soja”, señaló.
La agricultura regenerativa también fue presentada como una posibilidad para generar resultados ambientales, productivos y económicos, aunque el debate puso de relieve la necesidad de contar con metodologías y definiciones más armonizadas.
La tecnología y la inteligencia artificial constituyeron otro de los ejes de la Conferencia. Datos geoespaciales, monitoreo satelital, automatización e IA fueron analizados como herramientas para mejorar la verificación, reducir costos y procesar grandes volúmenes de información.
El desafío, según lo planteado durante el encuentro, no pasa solamente por disponer de más datos sino por convertirlos en información confiable y útil para la toma de decisiones.
La Conferencia incorporó además tres Live Case Clinics, destinadas a llevar las discusiones generales a situaciones concretas de las cadenas de suministro.
Los casos abordaron la implementación de la EUDR y el papel de la trazabilidad; la coexistencia de diferentes fechas de corte (cut-off dates) entre estándares, regulaciones y compromisos; y la medición y transferencia de atributos de carbono.
En este último punto se discutió la necesidad de evitar que la multiplicación de procesos de medición y verificación termine concentrando esfuerzos en la contabilización sin lograr reducciones efectivas de emisiones.
Una mirada hacia los próximos 20 años
El aniversario de RTRS incorporó también voces externas a la agenda tradicional de la soja. Mark Stevenson, “futurista reacio” y director de Proyectos Especiales de Oath UK, abrió la Conferencia con una mirada sobre el futuro y la necesidad de cuestionar las premisas con las que se toman decisiones. “No puedes predecir el futuro, pero puedes escuchar las preguntas que te está haciendo”, planteó.
El especialista puso además el foco en la escala alcanzada por la certificación RTRS y en el desafío de ampliar su alcance. Según señaló, la producción mundial de soja certificada conforme al Estándar de Producción RTRS representa actualmente alrededor del 1,9%. “Ahora, transformémoslo en 100%”, exhortó.
En los New Frontiers Inspirational Talks, Ilektra Kouloumpi, Líder de Sectores de Doughnut Economics Action Lab (DEAL), invitó a repensar los sistemas alimentarios desde el enfoque de la Economía del Donut: satisfacer las necesidades de las personas dentro de los límites ecológicos del planeta. Su planteo propuso ampliar la mirada más allá de mejoras aisladas en prácticas o cadenas de suministro y preguntarse por los resultados del sistema en su conjunto: cómo producir y generar valor respetando límites vinculados al clima, la biodiversidad, el agua y los ecosistemas, al mismo tiempo que se atienden las necesidades sociales. En ese marco, desafió a avanzar más allá de la sostenibilidad hacia modelos verdaderamente regenerativos y dejó una pregunta para los próximos años: “¿Qué necesitamos hacer para ser verdaderamente transformadores y no solamente sostenibles?”.
Justin Adams, Director Ejecutivo y Cofundador de Ostara, planteó por su parte diferenciar entre cumplimiento, impacto y resiliencia. Según explicó, una cadena puede ser completamente trazable y cumplir con determinados requisitos y, al mismo tiempo, formar parte de un sistema vulnerable frente a shocks climáticos, geopolíticos o productivos. “¿Cómo puede toda esta trazabilidad convertirse en las arterias digitales que permitan construir un sistema más resiliente para el futuro?”, preguntó.
El especialista introdujo además el concepto de Shared Interest —interés compartido— para referirse a aquellos recursos, territorios e infraestructuras de los que dependen simultáneamente distintos actores de una cadena.
Por su parte, Poran Potiguara, especialista en Salvaguardas de The Nature Conservancy (TNC), centró su exposición en la relación entre producción y conservación, con especial referencia a la Amazonía y los denominados “ríos voladores”. “Hoy no tenemos que elegir entre producir y conservar. Tenemos que producir de un modo que respete todo esto, y las salvaguardas son un aspecto fundamental en ese camino”, sostuvo.
Potiguara también destacó el papel de los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales en la gobernanza ambiental y planteó que la protección de los ecosistemas debe ser considerada también como una inversión en resiliencia.
Al cierre de la Conferencia, Marina Muscolo, directora ejecutiva de RTRS, retomó el espíritu con el que nació la asociación hace dos décadas: reunir alrededor de una misma mesa a actores con intereses y realidades diferentes para construir soluciones colectivas. Recordó que, antes de desarrollar un sistema de certificación, los fundadores de RTRS crearon un espacio para el diálogo y destacó que esa diversidad continúa siendo una de las principales fortalezas. “El diálogo no es el punto de llegada. El cambio lo es”, afirmó, e invitó a transformar las conversaciones de la Conferencia en acciones concretas.
Una agenda que continúa
La Conferencia dejó planteada una agenda que RTRS busca continuar durante su vigésimo aniversario. La asociación lanzó su Comunidad RTRS, una mesa redonda virtual destinada a sostener durante el año el intercambio de conocimiento y la colaboración entre los distintos actores.
Actualmente, RTRS cuenta con 202 miembros en 36 países y su sistema de certificación alcanza a 104.554 productores certificados. En 2025, la producción de soja certificada RTRS llegó a aproximadamente 11,2 millones de toneladas sobre 3 millones de hectáreas, mientras que la adopción de material certificado alcanzó 8,1 millones de toneladas, un 9,5% más que en 2024.
Los materiales certificados RTRS fueron adoptados en 43 países y existen más de 543 sitios certificados bajo el Estándar de Cadena de Custodia en más de 19 países.
Según las proyecciones para 2026, la participación de RTRS representa alrededor del 1,9% de la demanda global de soja.
Accedé a la colección oficial de fotografías de la Conferencia Internacional RTRS 2026 en Flickr
Acerca de la Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS)
La Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS) es una asociación internacional sin fines de lucro que promueve la producción, el comercio y el uso responsable de la soja a nivel global.
Fundada en 2006, reúne a más de 200 miembros de 32 países, entre productores, empresas, instituciones financieras, organizaciones de la sociedad civil y otros actores de la cadena de valor, para fomentar el diálogo y la toma de decisiones por consenso.
Además de su rol de articulación, RTRS impulsa soluciones prácticas de sostenibilidad, entre ellas el desarrollo de estándares de certificación para la producción y la cadena de custodia de soja responsable, auditados por entidades independientes, y el diseño de herramientas digitales como la Plataforma Online RTRS, que conecta a los actores de la cadena de valor y permite registrar y rastrear certificaciones, materiales certificados y volúmenes de producción; y la Calculadora de Huella de Soja y Maíz, que estima el contenido de soja y maíz en productos terminados, apoyando la evaluación de impactos y la toma de decisiones informadas a lo largo de la cadena.
En Latinoamérica, RTRS fortalece una red de alianzas estratégicas con organizaciones vinculadas a producción sustentable, trazabilidad, biodiversidad y desarrollo territorial. Entre las iniciativas actualmente en curso se destacan ProYungas; Aapresid y CPIA.
Más información en: RTRS – Round Table on Responsible Soy Association
Y en las RRSS de la Mesa:
https://www.linkedin.com/company/round-table-for-responsible-soy-association



