Entre enero y julio de 2026, Argentina exportó 1.835 millones de litros equivalentes por USD 987 millones. Los envíos crecieron 20% en volumen y 18% en valor interanual.
Las exportaciones argentinas de productos lácteos alcanzaron un nuevo máximo durante los primeros siete meses de 2026. Entre enero y julio, los envíos al exterior totalizaron 1.835 millones de litros de leche equivalentes y generaron ingresos por USD 987 millones, marcando un récord histórico para ese período tanto en volumen como en valor.
De acuerdo con los datos difundidos por la Dirección Nacional de Lechería de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, las ventas externas registraron un crecimiento interanual del 20% medido en litros equivalentes. En términos económicos, el incremento respecto del mismo período del año anterior fue del 18%.
El volumen exportado representó además una porción significativa de la producción nacional. Los 1.835 millones de litros equivalentes enviados a los mercados internacionales significaron el 29% de toda la leche producida en el país durante los primeros siete meses del año.
El desempeño externo estuvo acompañado por una recuperación del mercado doméstico. Según las cifras oficiales, el consumo interno aumentó un 4% y alcanzó los 4.986 millones de litros equivalentes durante el período analizado.
Los productos que impulsaron las exportaciones
Dentro de la canasta exportadora, la leche en polvo entera se ubicó entre los principales productos comercializados. También tuvieron una participación destacada el suero, la mozzarella, los quesos semiduros y la manteca.
En cuanto a los destinos, Brasil encabezó las compras de productos lácteos argentinos considerando los volúmenes comercializados. Entre los principales mercados también se ubicaron Argelia, Chile y China, reflejando la presencia de la producción nacional en diferentes regiones.
El crecimiento simultáneo en volumen y facturación muestra la relevancia que adquirió el mercado internacional para la cadena láctea durante 2026. Casi tres de cada diez litros equivalentes producidos entre enero y julio tuvieron como destino la exportación.
Con estos resultados, el sector lácteo cerró los primeros siete meses del año con un récord exportador y una mejora paralela del consumo interno. La evolución de ambos mercados será uno de los indicadores centrales para seguir el desempeño de la cadena durante el resto de 2026.



