Guía técnica y económica sobre el impacto, beneficios y repago de los sistemas de dosificación variable.
Los sistemas de siembra variable permiten ajustar la densidad de siembra en cada sector del lote según su potencial productivo. A diferencia del método convencional de dosis fija, cada cuerpo de la sembradora trabaja de forma independiente mediante prescripciones georreferenciadas, un monitor central, motores eléctricos y dosificadores neumáticos. Para su correcto funcionamiento, se requiere contar previamente con un sistema de geoposicionamiento de alta precisión y piloto automático.
El Área de Innovación de CREA, con el apoyo de John Deere, elaboró un informe técnico que cuantifica tres grandes beneficios de esta tecnología: ahorro en insumos (por menor densidad promedio, corte cuerpo por cuerpo y uso de semillas más económicas), mejoras en la productividad (optimizando la densidad por ambiente y reduciendo fallas) y un aumento en la capacidad operativa al permitir sembrar a mayor velocidad sin perder calidad.
En cuanto al impacto económico, el estudio determina que la inversión se repaga en plazos muy similares para distintos perfiles: unos 3,6 años para un contratista (gracias al cobro de un servicio diferencial y mayor superficie trabajada) y 3,5 años para un productor (por el ahorro de insumos y el incremento en el rendimiento del cultivo). Para facilitar el análisis individual, el informe incluye una calculadora interactiva que permite adaptar los cálculos a la realidad de cada empresa.



