Ensayos realizados en la región CREA Oeste Arenoso durante la campaña 2025/26 evaluaron variedades, fertilización y tratamientos para identificar oportunidades de mejora productiva.
Los ensayos de cultivares de soja realizados durante la campaña 2025/26 en la región CREA Oeste Arenoso permitieron identificar diferencias de rendimiento entre variedades, evaluar distintas estrategias de manejo y determinar las oportunidades de mejora productiva en los ambientes analizados.
Las evaluaciones se desarrollaron en tres localidades representativas de la región: Agustoni, Tres Lomas y Cuenca. Los cultivos fueron sembrados entre el 29 de octubre y el 7 de noviembre, utilizando las prácticas habituales de manejo de cada establecimiento.
Los resultados mostraron rendimientos promedio por ambiente de entre 3.796 y 4.760 kilos por hectárea, con una media regional de 4.392 kg/ha. Sin embargo, el comportamiento de las variedades no fue uniforme entre localidades, lo que evidenció la influencia de la interacción entre la genética y las condiciones ambientales.
En la comparación regional, los cultivares 47×24 E STS NK, 4634 E STS NS y P 48A07SE se ubicaron entre los materiales de mejor desempeño, con rendimientos relativos al menos un 5% superiores al promedio general.
Brechas de rendimiento y oportunidades de mejora
Otro de los objetivos de los ensayos fue analizar las diferencias entre los rendimientos obtenidos con el manejo habitual y aquellos alcanzables mediante estrategias de mayor intensificación.
En las tres localidades se registraron rendimientos potenciales de entre 5.740 y 6.341 kg/ha, con un promedio de 6.021 kg/ha. Frente a estos valores, las brechas de rendimiento oscilaron entre 942 y 1.313 kilos por hectárea.
En promedio, la diferencia fue de 1.122 kg/ha, equivalente al 19% del rendimiento potencial. Estos resultados reflejan que existe margen para mejorar la productividad mediante ajustes en la elección de variedades y en las prácticas agronómicas.
No obstante, los investigadores observaron que las estrategias que generaron respuestas positivas variaron entre localidades. Esto demuestra la dificultad de establecer una única recomendación de manejo que resulte igualmente efectiva para todos los ambientes de la región.
El impacto de la genética y la fertilización
La selección del cultivar de mejor comportamiento en cada sitio permitió reducir, en promedio, un 5% la brecha de rendimiento respecto del desempeño medio de las variedades evaluadas.
La fertilización fosfatada también mostró resultados positivos. La aplicación equivalente a 40 kg/ha de fosfato monoamónico (MAP) permitió cerrar un 2% de la brecha frente a los tratamientos sin fertilización.
Por su parte, una dosis equivalente a 80 kg/ha de MAP aportó una mejora adicional del 2%, alcanzando un efecto acumulado del 4% de reducción de la brecha de rendimiento mediante la fertilización con fósforo.
La aplicación de azufre permitió reducir otro 2% de la brecha, mientras que los tratamientos con fungicidas mostraron un efecto promedio positivo del 1%. En cambio, no se identificaron respuestas consistentes asociadas con la aplicación de micronutrientes foliares.
Tratamientos de semillas y aplicaciones foliares
Los ensayos también incluyeron la evaluación de productos químicos y biológicos aplicados sobre las semillas y mediante tratamientos foliares, con el objetivo de analizar su influencia sobre el desempeño del cultivo.
Si bien no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos en ninguno de los tres sitios, el análisis conjunto permitió observar tendencias positivas respecto de los testigos sin aplicación.
Entre los tratamientos de semillas, TopSeed registró un rendimiento promedio 2,5% superior al testigo. En tanto, las aplicaciones foliares de Top Zinc y Tractus Kit mostraron incrementos superiores al 5% en los valores promedio de rendimiento.
Sin embargo, la ausencia de diferencias estadísticamente significativas indica que estos resultados deben interpretarse como tendencias y no como respuestas productivas confirmadas.
La importancia de adaptar el manejo a cada ambiente
Los resultados de la campaña 2025/26 destacan la importancia de considerar las características de cada ambiente al momento de seleccionar variedades y definir estrategias de fertilización y protección del cultivo.
La variabilidad observada entre localidades demuestra que una misma práctica puede generar respuestas diferentes según las condiciones productivas, por lo que resulta fundamental contar con información regional para orientar las decisiones agronómicas.
Los ensayos CREA Oeste Arenoso aportan herramientas para identificar oportunidades de mejora, reducir las brechas de rendimiento y avanzar hacia sistemas de producción de soja más eficientes, mediante decisiones basadas en información experimental y adaptadas a cada establecimiento.



