Durante un congreso en Entre Ríos, el organismo destacó la necesidad de fortalecer los controles y la trazabilidad para incorporar carne de animales silvestres al mercado de manera segura.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) destacó la importancia de establecer controles sanitarios rigurosos para incorporar carne de animales silvestres a los circuitos comerciales formales. La temática fue abordada durante un encuentro realizado en Paraná, Entre Ríos, donde especialistas analizaron los desafíos vinculados con la inocuidad alimentaria y la prevención de enfermedades transmitidas por los alimentos.
La actividad se desarrolló en el marco del 1° Congreso sobre Inocuidad, Gestión Pública e Innovación Alimentaria de Entre Ríos y del 5° Congreso de Bromatología de la Red de Bromatólogos Municipales de Córdoba, celebrados en el Centro Provincial de Convenciones de la capital entrerriana.
Ambos encuentros reunieron a más de 500 profesionales, fiscalizadores y estudiantes provenientes de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, quienes participaron de jornadas de capacitación e intercambio de experiencias relacionadas con la seguridad alimentaria y la gestión pública.
La organización estuvo a cargo del Instituto de Control de Alimentación y Bromatología, la Facultad de Bromatología de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el Colegio de Licenciados en Bromatología de Entre Ríos y la Red de Bromatólogos Municipales de Córdoba.
El desafío de comercializar carne de fauna silvestre
Uno de los principales temas abordados fue la posibilidad de transformar productos provenientes de la fauna silvestre en alternativas comerciales que cumplan con los requisitos sanitarios establecidos.
En este contexto, el SENASA participó de la mesa denominada “Desafíos de la Aplicación y Fiscalización de la Ley de Carnes en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Realidades locales”.
Durante su intervención, el director del Centro Regional Entre Ríos del organismo analizó los procedimientos necesarios para la faena y el procesamiento de carne de jabalí y ciervo, dos especies cuya incorporación al mercado requiere controles específicos.
El funcionario explicó que el objetivo es desarrollar circuitos comerciales controlados, que permitan ofrecer estos productos a los consumidores bajo condiciones adecuadas de sanidad e inocuidad.
Para alcanzar ese propósito, destacó la necesidad de fortalecer la coordinación entre organismos públicos, establecimientos habilitados y operadores privados, garantizando la fiscalización de cada etapa, desde la captura del animal hasta la comercialización del producto final.
Triquinosis y tuberculosis, entre los principales riesgos
Durante la exposición, el SENASA advirtió que la comercialización de carne de animales silvestres sin controles oficiales puede representar un riesgo para la salud pública debido a la posible presencia de enfermedades zoonóticas.
En el caso del jabalí, una de las principales preocupaciones sanitarias es la triquinosis, enfermedad parasitaria que puede transmitirse a las personas mediante el consumo de carne infectada que no haya recibido un tratamiento adecuado.
Al tratarse de animales omnívoros que viven en ambientes naturales, los jabalíes pueden entrar en contacto con fuentes de infección por parásitos del género Trichinella.
Por este motivo, el organismo remarcó la importancia de realizar los análisis correspondientes mediante la técnica de digestión artificial, especialmente antes de destinar la carne a consumo fresco o a la elaboración de chacinados.
La ausencia de estos controles puede exponer a los consumidores a una enfermedad que representa un problema relevante para la salud pública.
En cuanto a los ciervos, se señaló la necesidad de prestar especial atención a enfermedades como la tuberculosis y otras infecciones bacterianas que pueden comprometer la seguridad de los productos destinados al consumo humano.
En ambos casos, el SENASA destacó que la fiscalización sanitaria y el procesamiento en establecimientos habilitados son fundamentales para reducir los riesgos asociados con la comercialización de estas carnes.
Trazabilidad y controles para fortalecer la inocuidad
Otro de los aspectos centrales del encuentro fue la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas y procedimientos que permitan mejorar el seguimiento de los productos alimenticios a lo largo de toda la cadena comercial.
Los especialistas analizaron nuevas metodologías de trazabilidad, sistemas digitales de fiscalización y mecanismos de coordinación entre las autoridades sanitarias de diferentes jurisdicciones.
Estas herramientas permiten mejorar la identificación del origen de los productos, facilitar los controles oficiales y actuar con mayor rapidez ante eventuales situaciones de riesgo.
Asimismo, se destacó la importancia de intercambiar experiencias y criterios normativos entre las provincias, con el objetivo de fortalecer la aplicación de las regulaciones vigentes.
Articulación entre organismos y sector privado
El congreso también permitió profundizar el trabajo conjunto entre universidades, municipios, organismos nacionales y provinciales y representantes de diferentes sectores vinculados con la producción y comercialización de alimentos.
Las actividades se organizaron alrededor de cuatro ejes principales: gestión bromatológica, nuevas metodologías de trazabilidad para la vigilancia sanitaria, digitalización de los sistemas de fiscalización e intercambio de normativas regionales.
Desde el SENASA señalaron que estos espacios de capacitación e intercambio resultan importantes para avanzar en la formalización de nuevas actividades comerciales sin comprometer la seguridad de los consumidores.
La incorporación de carne de jabalí y ciervo al mercado plantea oportunidades de aprovechamiento productivo, pero también exige mecanismos de control que permitan prevenir la transmisión de enfermedades.
En este sentido, el organismo reafirmó la importancia de fortalecer la vigilancia sanitaria, promover el cumplimiento de las normativas y consolidar una estrategia de trabajo federal que contribuya a garantizar la inocuidad de los alimentos de origen animal.



