Ante lluvias extraordinarias en el norte santafesino, el INTA recomienda ajustar la carga animal, planificar el pastoreo y reforzar la sanidad para minimizar pérdidas.
Las intensas precipitaciones registradas en los últimos meses en el norte de Santa Fe y el sur del Chaco generaron una situación crítica para numerosos establecimientos ganaderos. En algunas zonas de los Bajos Submeridionales se acumularon entre 300 y 600 milímetros en pocos días, un volumen equivalente a casi la mitad de las lluvias que habitualmente se registran durante todo un año.
A este escenario se suma el aporte de agua proveniente de las provincias de Chaco y Santiago del Estero, lo que agrava los anegamientos y dificulta el escurrimiento. Según explicó Mario Basan Nickisch, especialista del INTA Reconquista, los excesos hídricos afectan tanto a las áreas urbanas como rurales, siendo algunas de las localidades más comprometidas Villa Minetti, San Bernardo y Fortín Olmos.
Desde el organismo señalaron que uno de los principales problemas es el deterioro y anegamiento de los caminos rurales, situación que complica el acceso a los establecimientos y genera aislamiento en distintas zonas productivas. Además, las inundaciones afectan directamente a los sistemas ganaderos, especialmente aquellos ubicados en campos bajos o con escasa infraestructura para resguardar los animales.
Frente a este panorama, los técnicos del INTA destacan la importancia de planificar con anticipación las acciones de manejo, especialmente ante la posibilidad de que continúen las condiciones asociadas al fenómeno El Niño. Las consecuencias de los excesos hídricos podrían extenderse durante varios meses, impactando sobre la alimentación, la sanidad y la infraestructura de los establecimientos.
Una de las principales recomendaciones es evaluar la situación particular de cada campo y, cuando sea necesario, reducir la carga animal. En este sentido, se aconseja priorizar las categorías de mayor valor estratégico, como las vaquillonas de reposición y los vientres con mejores perspectivas productivas, mientras que los animales menos eficientes o con menor potencial futuro pueden formar parte de una estrategia de venta.
Los especialistas también sugieren prestar atención al manejo de los toros en servicio y analizar alternativas para otras categorías, como el destete precoz, el engorde a corral o la comercialización anticipada de terneros, novillos y vaquillas. Estas medidas permiten disminuir la presión sobre los recursos forrajeros disponibles y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
El manejo del pastoreo constituye otro aspecto fundamental. Para ello, es indispensable conocer la disponibilidad real de forraje y planificar su utilización en función de la evolución de las condiciones climáticas. Entre las prácticas recomendadas figuran el diferimiento de potreros, la reducción de la carga sobre los pastizales naturales y la implementación de divisiones con alambrado eléctrico que faciliten la rotación.
Asimismo, el INTA remarca la necesidad de contar con reservas forrajeras suficientes o planificar su compra y confección para afrontar los meses de otoño e invierno. La disponibilidad de alimento será un factor clave para sostener la productividad del rodeo durante el período de recuperación de los campos afectados.
La sanidad es otro punto crítico en contextos de exceso hídrico. Los técnicos advierten que aumentan los riesgos de enfermedades como leptospirosis, carbunclo y pietín, por lo que recomiendan reforzar los planes de vacunación, monitorear permanentemente los rodeos y mantener en condiciones las instalaciones para facilitar las tareas sanitarias.
En los casos donde sea necesario recurrir al encierre a corral, los especialistas aconsejan garantizar una superficie mínima de ocho metros cuadrados por animal, con al menos cinco metros cuadrados secos destinados al descanso. También resulta fundamental asegurar un adecuado acceso al agua y a los comederos, evitando cambios bruscos en la alimentación que puedan generar estrés adicional.
Desde el área de ganadería del INTA Reconquista remarcan que cada establecimiento debe adaptar estas recomendaciones a sus características particulares. La planificación, el seguimiento de los pronósticos climáticos y la toma oportuna de decisiones serán herramientas fundamentales para atravesar la emergencia y acelerar la recuperación de los sistemas productivos cuando las condiciones mejoren.
FUENTE : https://www.argentina.gob.ar/noticias/como-manejar-el-ganado-en-condiciones-de-exceso-hidrico



