Una evaluación realizada en La Rioja comparó el pastoreo continuo con el sistema rotativo Voisin y registró una mayor producción de forraje sin diferencias en la ganancia de peso animal.
Un ensayo desarrollado por el INTA La Rioja evidenció que el pastoreo rotativo de alta intensidad puede mejorar la producción de forraje en pasturas de buffel grass respecto del sistema de pastoreo continuo. La experiencia, realizada entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, tuvo como objetivo evaluar el comportamiento de ambos esquemas de manejo y generar información para optimizar la producción ganadera en ambientes semiáridos.
El trabajo comparó un sistema de pastoreo continuo con el denominado pastoreo rotativo de alta intensidad y baja frecuencia, también conocido como método Voisin. Esta estrategia consiste en concentrar una elevada carga animal durante períodos breves sobre superficies reducidas, permitiendo luego un tiempo de descanso para la recuperación de las pasturas. Además, este manejo favorece una distribución más uniforme de las deyecciones de los animales, lo que contribuye a mejorar la fertilidad del suelo y la disponibilidad futura de forraje.
Para el ensayo se utilizaron dos superficies de 39 hectáreas. En el sistema rotativo, el lote fue dividido en 12 parcelas de aproximadamente tres hectáreas cada una, donde 39 vaquillonas de 15 meses permanecían entre tres y cuatro días antes de pasar al siguiente potrero. De esta manera se alcanzó una carga instantánea de 13 animales por hectárea, aunque la carga global del sistema fue de una cabeza por hectárea, igual que en el tratamiento de pastoreo continuo, donde los animales permanecieron durante todo el período en una única parcela.
Durante la evaluación, los técnicos realizaron mediciones de la calidad del suelo, monitorearon la producción de biomasa mediante drones e imágenes satelitales y registraron la evolución del peso de los animales. Este conjunto de indicadores permitió analizar tanto el comportamiento de las pasturas como la respuesta productiva del rodeo bajo ambos sistemas de manejo.
Los resultados preliminares mostraron que el pastoreo rotativo de alta intensidad generó una mayor producción de forraje en comparación con el manejo continuo, lo que representa una ventaja para la disponibilidad de alimento en el mediano plazo. Sin embargo, en cuanto al desempeño animal, las mediciones no detectaron diferencias en la ganancia de peso de las vaquillonas entre ambos tratamientos durante el período analizado.
Desde el INTA destacaron que estos primeros resultados aportan información valiosa para el diseño de sistemas ganaderos más eficientes y sostenibles. Si bien el mayor crecimiento de las pasturas constituye un beneficio importante, las futuras evaluaciones permitirán determinar si esa mejora en la oferta forrajera se traduce en ventajas productivas y económicas a largo plazo para los establecimientos ganaderos.
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