Una experiencia de la región CREA Sur de Santa Fe demuestra que combinar agricultura y ganadería mejora la sostenibilidad, diversifica ingresos y ayuda a enfrentar eventos climáticos extremos.
Transformar una crisis en una oportunidad fue el punto de partida de un modelo productivo que hoy se presenta como un ejemplo de sostenibilidad. En el establecimiento La Unión, ubicado en la región CREA Sur de Santa Fe, la integración entre agricultura y ganadería permitió recuperar un campo severamente afectado por la erosión hídrica tras un evento climático extremo ocurrido en 2012 y construir un sistema más resiliente frente a las variaciones ambientales.
Según explicó Esteban Sconfienza, gerente de Producción de Ocha S.A. durante una jornada de Tranqueras Abiertas organizada por CREA en El Trébol, el establecimiento inició un profundo proceso de reconversión luego de que una lluvia de 200 milímetros en apenas dos horas provocara importantes pérdidas de suelo. A partir de entonces, se implementó un esquema que combina producción agrícola con ganadería bajo Pastoreo Racional Voisin (PRV), acompañado por inversiones en infraestructura hídrica, sistemas de distribución de agua y energías renovables para abastecer al rodeo.
Actualmente, unas 360 hectáreas del establecimiento funcionan bajo un planteo ganadero sin utilización de insumos de síntesis química desde 2017, mientras que el resto del campo integra la agricultura con la actividad de cría. La rotación de los animales en parcelas de corta permanencia no solo optimizó el aprovechamiento del forraje, sino que también simplificó el manejo del rodeo y mejoró la organización del trabajo diario.
Otro de los pilares del sistema es la incorporación de cultivos de servicio, práctica que desde 2020 cubre la totalidad de la superficie agrícola de la empresa durante todo el año. Inicialmente pensados para consumir excedentes de agua de la napa freática, estos cultivos demostraron beneficios adicionales como el control de malezas, la mejora de la estructura del suelo y la generación de forraje para la recría de los animales durante el invierno.
Los rodeos aprovechan estos recursos durante aproximadamente cien días mediante un sistema de pastoreo rotativo que utiliza bebederos móviles y alambrados eléctricos temporarios. Esta modalidad permitió eliminar callejones permanentes y distribuir de manera más uniforme el tránsito de los animales, reduciendo los riesgos de compactación del suelo y favoreciendo una mayor flexibilidad operativa.
Los resultados productivos muestran que la integración no afectó los rendimientos agrícolas de los principales cultivos. Por el contrario, la empresa observó una mayor estabilidad en la producción de soja de primera y comprobó que incluso en campañas complejas, como la de 2022/23, la ganadería permitió sostener la rentabilidad cuando la agricultura no logró generar utilidades. Además, durante un evento de lluvias intensas registrado la campaña pasada, el análisis de los mapas de cosecha no detectó pérdidas significativas de rendimiento en un lote donde habían pastoreado más de 350 vaquillonas bajo condiciones de elevada humedad.
Más allá de los resultados agronómicos, Sconfienza destacó que el principal desafío de estos modelos es la gestión de las personas. La integración de actividades demanda una mayor planificación, registros, análisis y toma de decisiones, por lo que la capacitación y el compromiso de los equipos resultan determinantes para garantizar el éxito del sistema en el largo plazo.
Con el objetivo de seguir generando información, la empresa desarrolla nuevos ensayos para evaluar el efecto del pastoreo sobre cultivos de servicio y la dinámica del nitrógeno en maíz. Paralelamente, desde 2022 participa en programas de monitoreo ambiental que analizan indicadores de salud del suelo, captura de carbono y reciclado de nutrientes. La experiencia busca demostrar que la combinación de agricultura y ganadería puede convertirse en una estrategia eficiente para producir más, conservar los recursos naturales y aumentar la resiliencia de los sistemas agropecuarios frente a escenarios climáticos cada vez más desafiantes.



