La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja difundió los resultados de la campaña 2025/26, con información de 88 variedades evaluadas en 66 localidades y más de 11.000 datos generados para respaldar la elección de cultivares.
La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO) dio a conocer los resultados correspondientes a la campaña 2025/26, consolidándose una vez más como una de las principales herramientas para evaluar el desempeño de las variedades comerciales en los distintos ambientes productivos del país. La presentación se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria Marcos Juárez del INTA, en Córdoba, con la participación de autoridades del organismo, de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y de representantes de instituciones vinculadas a la cadena sojera.
Durante la campaña se analizaron 88 cultivares aportados por 12 empresas semilleras mediante más de 350 ensayos comparativos distribuidos en 66 localidades representativas de las principales regiones sojeras. En total, la red generó más de 11.000 datos parcelarios, información que permite comparar objetivamente el comportamiento productivo, agronómico y sanitario de cada material. Según explicó Cristian Vissani, coordinador nacional de la RECSO, el 92 % de los ensayos alcanzó los estándares de calidad establecidos, lo que permitió contar con una base de datos confiable para la toma de decisiones.
Los resultados reflejaron una campaña con buenos rendimientos en gran parte del país, aunque con marcadas diferencias regionales. La Región Pampeana Norte registró promedios superiores a los 4.300 kilos por hectárea, mientras que en algunos ambientes de la zona núcleo, como Salto, O’Higgins y Chacabuco, los rindes alcanzaron cerca de 5.900 kilos por hectárea. En el norte argentino también se destacaron localidades como Piquete Cabado y Las Lajitas, en Salta, con promedios cercanos a los 5.000 kilos por hectárea. En contraste, el sur de Buenos Aires presentó los menores rendimientos de la red, con valores próximos a los 2.100 kilos por hectárea en zonas como Miramar, Tres Arroyos y Balcarce.
Desde el Comité Técnico de Evaluación destacaron además los avances del mejoramiento genético. Diego Santos, profesional del INTA Paraná, señaló que las mayores ganancias se observan en los grupos de madurez VI y VIII, con un progreso promedio estimado en 15,3 kilos por hectárea por año. Según explicó, entre el 50 % y el 60 % del incremento del rendimiento logrado por la soja en Argentina puede atribuirse al trabajo de mejoramiento genético, aunque remarcó que ese potencial solo se expresa plenamente cuando las nuevas variedades son acompañadas por un adecuado manejo agronómico y una correcta nutrición del cultivo.
Creada en 1980 por iniciativa del investigador Héctor Baigorri y desarrollada en conjunto entre el INTA y la Asociación de Semilleros Argentinos desde 2004, la RECSO se consolidó como un referente para productores, asesores, obtentores y empresas semilleras. Además de ofrecer información objetiva para la elección de variedades, la red constituye una herramienta estratégica para impulsar el desarrollo genético del cultivo. En ese sentido, desde ASA remarcaron la importancia de fortalecer el reconocimiento de la propiedad intelectual como condición necesaria para sostener las inversiones en investigación y continuar incorporando nuevas tecnologías que mejoren la competitividad de la soja argentina.



