El INTA inscribió el primer cultivar argentino de esta leguminosa perenne, que se destaca por su tolerancia al frío y la sequía, su aporte al suelo y su potencial para la ganadería patagónica.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró un importante avance en el mejoramiento de especies forrajeras con la inscripción de Austral INTA, la primera variedad nacional de sainfoin. Se trata de una leguminosa perenne que se destaca por su resistencia a las bajas temperaturas, su tolerancia a la sequía y su capacidad de producir biomasa, características que la convierten en una alternativa de interés para los sistemas ganaderos de la Patagonia.
El desarrollo es resultado de varios años de investigación y evaluación de esta especie, especialmente en condiciones de secano. Los especialistas destacaron que el sainfoin presenta una muy buena adaptación a los ambientes fríos y secos de la región, aunque también muestra respuestas favorables bajo riego. Por este motivo, el INTA comenzó nuevos ensayos para analizar diferentes densidades de siembra, distanciamientos y asociaciones con otras leguminosas y gramíneas.
La inscripción de Austral INTA representa un avance para disponer de materiales genéticos adaptados a las condiciones productivas nacionales. Si bien el sainfoin es una especie de origen templado que ha sido objeto de programas de mejoramiento en países como Canadá y Estados Unidos, contar con un cultivar argentino amplía las posibilidades de evaluación y utilización en los sistemas forrajeros locales.
Entre sus principales atributos se encuentra la elevada concentración de taninos condensados, compuestos que contribuyen a reducir el riesgo de empaste en los animales. Esta característica permite considerar su utilización tanto en pasturas puras como en asociaciones con otras especies, especialmente la alfalfa. Los investigadores aclararon que el objetivo no es reemplazar a esta última, sino complementar ambas leguminosas para aprovechar sus diferentes beneficios productivos.
Otro aspecto destacado es su contribución a la fertilidad y estructura del suelo. Al tratarse de una leguminosa, el sainfoin tiene capacidad de fijar nitrógeno y aportar carbono mediante su sistema radicular. A diferencia de otras especies, combina una raíz pivotante que explora las capas profundas del suelo con una importante ramificación superficial, característica que favorece el desarrollo de raíces y el aporte de materia orgánica.
Además de su potencial ganadero, el sainfoin despierta interés en el sector apícola debido a su floración indeterminada y su producción de néctar. Esta particularidad abre posibilidades para integrar la producción forrajera con la actividad de las abejas, diversificando los beneficios de su incorporación a los sistemas agropecuarios.
Con Austral INTA, el organismo busca ampliar las opciones disponibles para la producción de forrajes en ambientes exigentes, especialmente en la Patagonia. Las nuevas investigaciones permitirán profundizar el conocimiento sobre su comportamiento bajo riego y en asociaciones con otras especies, con el objetivo de aprovechar su potencial productivo, ambiental y ganadero.
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