La adopción de drones en el agro argentino crece de manera sostenida. Especialistas destacan su aporte en aplicaciones, fertilización y siembra aérea, especialmente en cultivos como maíz y sorgo.
Los drones dejaron de ser una novedad para convertirse en una herramienta cada vez más habitual dentro de los sistemas productivos argentinos. Si bien su desembarco en el agro comenzó con tareas de monitoreo e imágenes aéreas, en los últimos años su uso se expandió con fuerza hacia aplicaciones fitosanitarias, fertilización y siembra aérea.
Así lo explicó Néstor Di Leo, investigador del CONICET, quien señaló que la mayor adopción se produjo a partir del desarrollo de los drones aeroaplicadores. Según indicó, esta tecnología abrió nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia de distintas labores agrícolas, aunque también plantea desafíos vinculados a las buenas prácticas, la capacitación y el cumplimiento de las normativas vigentes.
Respecto de la comparación con las pulverizadoras terrestres, Di Leo consideró que no se trata de tecnologías rivales, sino complementarias. Mientras los equipos terrestres mantienen ventajas en escala de trabajo, los drones ofrecen beneficios asociados a la independencia de las condiciones del suelo y a la posibilidad de realizar intervenciones en momentos específicos del ciclo del cultivo.
En cultivos como maíz y sorgo, el especialista destacó que los drones pueden desempeñar un papel relevante en estrategias de fertilización dividida y en la implantación anticipada de cultivos de servicio mediante siembra aérea. Aunque reconoció que algunos servicios aún presentan costos elevados, aseguró que la tecnología continúa ganando espacio y mejorando sus prestaciones.
Lejos de encontrar una fuerte resistencia por parte de los productores, la adopción de drones avanzó más rápido de lo esperado. Para Di Leo, la relación costo-beneficio y las ventajas operativas que ofrece esta herramienta facilitaron su incorporación en numerosos establecimientos agropecuarios.
No obstante, el investigador remarcó que el crecimiento del sector debe estar acompañado por un uso responsable de la tecnología. En ese sentido, subrayó la importancia de respetar las normas de seguridad, capacitar a los operadores y promover instancias de formación donde participen instituciones académicas, empresas proveedoras y productores.
FUENTE : https://youtu.be/Yoo5XpW8cKo



