Especialistas de Optimizar Forestal presentaron en APACA los beneficios de integrar forestación en sistemas agrícolas y ganaderos para mejorar el bienestar animal, el ambiente y la productividad.
La incorporación estratégica de árboles en los sistemas productivos puede transformarse en una herramienta para mejorar la productividad, el bienestar animal y la sustentabilidad de los establecimientos agropecuarios. Ese fue el eje de la charla que brindaron en la sede de la Asociación de Productores Agropecuarios de Carmen de Areco (APACA) los ingenieros agrónomos Francisco Arrambide, gerente de Operaciones, y Santiago Pastori, responsable de Operaciones de Optimizar Forestal.
Durante la actividad, los especialistas explicaron cómo la forestación puede integrarse tanto en planteos agrícolas como ganaderos, siempre con un objetivo productivo definido. Según señalaron, la ubicación adecuada de los árboles permite generar sombra para la hacienda, mejorar las condiciones de trabajo, recuperar sectores con limitaciones hídricas y aportar valor al sistema en su conjunto, dejando de considerar al árbol como un elemento aislado dentro del campo.

Como ejemplo, los profesionales presentaron dos proyectos recientemente ejecutados en la región. Uno de ellos se desarrolló en Carmen de Areco, donde se diseñó una forestación destinada a generar sombra para la ganadería y favorecer el bienestar animal. El otro se concretó en Rawson (Partido de Chacabuco, provincia de Buenos Aires), donde además de brindar reparo para el rodeo se incorporaron cortinas forestales alrededor de cascos y galpones con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y la calidad de vida de quienes trabajan en los establecimientos rurales.
Los técnicos explicaron que las plantaciones fueron realizadas hace aproximadamente un mes y que ahora comienza la etapa de seguimiento para evaluar el porcentaje de supervivencia y prendimiento de los ejemplares. Destacaron que las abundantes lluvias registradas durante el otoño favorecen el establecimiento de las plantas, aunque recordaron que los árboles forestales atraviesan un período de reposo invernal y que los resultados más visibles comenzarán a observarse con la llegada de la primavera.

En relación con las condiciones climáticas, Arrambide y Pastori indicaron que una primavera húmeda representa un escenario favorable para el desarrollo de las forestaciones, siempre que las precipitaciones no deriven en inundaciones. Además, señalaron que estos contextos permiten evaluar el comportamiento de distintas especies, como sauces y álamos, en ambientes bajos, tanto dulces como salinos, aportando información útil para futuros proyectos.
Optimizar Forestal desarrolla iniciativas de este tipo en distintas provincias del país, entre ellas Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Buenos Aires, con nuevas actividades previstas en Tandil. El equipo está integrado mayoritariamente por ingenieros agrónomos especializados en agroforestería y trabaja bajo el concepto de incorporar árboles con una función específica dentro de cada establecimiento, ya sea para brindar sombra, absorber excedentes hídricos, mejorar el paisaje o aumentar la eficiencia del sistema productivo.

La empresa también cuenta con un vivero agroforestal que produce alrededor de un millón de árboles por año. Cerca del 70% corresponde a especies nativas de la región centro de Argentina y el resto a especies exóticas, destinadas principalmente a abastecer los proyectos que desarrolla la firma, aunque también comercializan plantas al por mayor y al por menor. Desde Optimizar Forestal destacaron que el principal objetivo es acercar estas herramientas a los productores y demostrar que una forestación correctamente planificada puede convertirse en un componente estratégico para una producción agropecuaria más eficiente y sustentable.



