Ensayos del INTA en Santa Cruz y Chubut mostraron resultados promisorios con maíces precoces adaptados a bajas temperaturas para producir grano, forraje y silaje.
El INTA avanza en la evaluación de híbridos de maíz precoces y ultraprecoces en la Patagonia, con el objetivo de determinar su capacidad de adaptación a ambientes fríos y conocer hasta dónde puede extenderse la frontera agrícola del cultivo. Los trabajos realizados en distintas localidades de Santa Cruz y Chubut buscan generar información para incorporar nuevas alternativas destinadas principalmente a fortalecer la alimentación de los sistemas ganaderos de la región.
Santiago Toledo, especialista del INTA Santa Cruz, explicó que los ensayos apuntan a conocer el comportamiento del maíz bajo condiciones climáticas caracterizadas por bajas temperaturas, riesgo de heladas y una ventana productiva reducida, de aproximadamente 100 a 120 días. Los materiales evaluados presentan ciclos más cortos, rápido secado y, en algunos casos, tolerancia a heladas moderadas durante determinados estadios de desarrollo.
Los resultados obtenidos en Perito Moreno, en el norte santacruceño, mostraron que la producción de maíces precoces y ultraprecoces resulta agronómicamente factible bajo esquemas de manejo intensivo y con riego complementario. Las experiencias registraron rendimientos cercanos a los 7.000 kilos de grano por hectárea, entre 80 y 120 toneladas de material vegetal verde y entre 15 y 26 toneladas de materia seca de planta entera por hectárea.
La incorporación del cultivo podría representar una alternativa estratégica para una región donde predomina la ganadería extensiva ovina y, en menor medida, bovina. Frente a las limitaciones de oferta de los pastizales naturales, el maíz permitiría sumar una fuente de energía y fibra mediante la producción de grano o silaje, cubrir déficits forrajeros durante el otoño y el invierno y reducir los costos asociados con la nutrición animal.
Las evaluaciones también se extendieron al noroeste de Chubut. En el Campo Experimental Trevelin del INTA se analizaron seis híbridos hiperprecoces y se obtuvieron resultados favorables. El material Tirnavia alcanzó una producción de planta entera de 22.120 kilos por hectárea, mientras que los rendimientos de grano de los diferentes híbridos se ubicaron entre 6.000 y 8.850 kilos por hectárea.
En El Hoyo, algunos materiales superaron incluso los 12.000 kilos de grano por hectárea, aunque los investigadores aclararon que se trata de resultados correspondientes a una sola campaña y que será necesario continuar las evaluaciones. Para los especialistas, las experiencias realizadas hasta el momento confirman el potencial del maíz en ambientes australes y plantean el desafío de seguir ajustando genética, fechas de siembra, nutrición y manejo del agua para alcanzar sistemas productivos estables y eficientes.
Fuente: https://www.argentina.gob.ar/noticias/evaluan-hibridos-de-maiz-que-poseen-mayor-adaptacion-al-frio



