La Encuesta SEA CREA reveló que el 29% de los empresarios registra saldos de IVA a favor. El monto promedio alcanza los $36.500 por hectárea y condiciona la planificación financiera.
Los saldos técnicos de IVA se consolidan como un factor que condiciona la liquidez y la planificación de las empresas agropecuarias. Según la última Encuesta SEA CREA, realizada en julio, el 29% de los empresarios consultados declaró tener saldos a favor, el porcentaje más elevado registrado desde julio de 2021.
El relevamiento también mostró que un 38% de los encuestados desconoce si cuenta o no con saldos técnicos de IVA. Para CREA, este dato evidencia la necesidad de profundizar la profesionalización de la gestión empresarial, especialmente en un escenario caracterizado por costos crecientes y márgenes productivos ajustados.
Entre las empresas que informaron saldos a favor, el promedio alcanzó los $36.500 por hectárea, equivalentes a casi 25 dólares por hectárea según el tipo de cambio BCRA A3500. Estos montos se originan principalmente por la diferencia entre las alícuotas aplicadas a las ventas agropecuarias y las correspondientes a numerosos insumos y servicios.
Mientras que las ventas de granos, hacienda y leche cruda tributan un IVA del 10,5%, gran parte de las compras afrontan porcentajes superiores. Los fitosanitarios, semillas, silobolsas, fletes, asesoramiento, acondicionamiento de granos e intereses de deuda están alcanzados por una alícuota del 21%, mientras que la contratación de seguros agrícolas llega al 24%, considerando impuesto y percepción. Fertilizantes y labores agrícolas, en cambio, tributan el 10,5%.
Esta diferencia provoca que parte del crédito fiscal quede inmovilizado. “Por el diferencial de alícuotas, se origina un saldo a favor inmovilizado que afecta a la toma de decisión de los empresarios, ya que es un factor que quita liquidez y rentabilidad a las empresas del sector”, explicó Esteban Barelli, líder del área de Economía de CREA.
Si bien existen mecanismos para recuperar parte de esos saldos, Barelli advirtió que son parciales, anuales y acotados, además de representar una carga administrativa adicional. Para el especialista, esta situación refleja el peso que tiene actualmente la presión tributaria sobre la competitividad de las actividades agroindustriales.
El escenario cobra mayor relevancia porque la encuesta también detectó un retraso histórico en las compras de fertilizantes y fitosanitarios, mientras que la adquisición de semillas presenta un mayor avance, aunque todavía sin niveles holgados. A esto se suma un contexto de costos crecientes medidos en dólares y resultados proyectados ajustados.
La Encuesta SEA CREA fue respondida en esta edición por 1.360 empresarios de diferentes regiones productivas del país. El relevamiento se realiza cada cuatro meses y su próxima edición está prevista para noviembre de 2026.



