Investigadores del INTA desarrollaron una metodología que permite detectar preñeces a los 19 días de la inseminación artificial, con una efectividad cercana al 90 %.
La incorporación de nuevas tecnologías al manejo reproductivo bovino abre oportunidades para mejorar la eficiencia de los rodeos de cría. En este contexto, un equipo de investigadores del INTA Santiago del Estero desarrolló una herramienta capaz de realizar un diagnóstico temprano de preñez en vaquillonas para carne apenas 19 días después de la inseminación artificial.
La metodología combina ultrasonografía color, análisis de variables fisiológicas y técnicas de aprendizaje automático para predecir el estado gestacional de manera rápida y objetiva. Los resultados, publicados en la revista científica Tropical Animal Health and Production, mostraron una sensibilidad del 88 %, lo que permitió identificar correctamente a 88 de cada 100 animales no preñados.
Según explicaron los especialistas, la detección precoz de hembras vacías permite tomar decisiones estratégicas en menor tiempo, como reprogramar servicios de inseminación artificial o transferencia embrionaria. Además, brinda una herramienta valiosa para optimizar recursos, mejorar los índices productivos y reducir el impacto ambiental de los sistemas ganaderos.
Durante la investigación se analizaron trece variables vinculadas al funcionamiento reproductivo de las hembras. Sin embargo, se determinó que el área vascularizada del cuerpo lúteo, el flujo sanguíneo y la concentración de progesterona fueron los indicadores con mayor capacidad predictiva. Actualmente, el equipo trabaja en la validación de los modelos desarrollados y en la creación de un paquete tecnológico que facilite su adopción masiva por parte de productores y profesionales del sector.



