El organismo evalúa genotipos, calidad de frutos y métodos de propagación para impulsar el cultivo de esta especie nativa de las yungas tucumanas.
El INTA Famaillá avanza en el estudio del chilto, también conocido como tomate de árbol, una especie frutal nativa de las yungas tucumanas que presenta un importante potencial productivo, nutricional y cosmético. Los trabajos buscan conservar su diversidad genética y generar información que permita incorporarlo a nuevos sistemas productivos.
Los especialistas analizan distintos genotipos para identificar aquellos que sobresalen por sus características agronómicas y por la calidad de sus frutos. Entre los parámetros evaluados se encuentran el peso, la longitud y el momento óptimo de cosecha, con el objetivo de aprovechar al máximo sus propiedades.
En laboratorio también se estudia la composición bioquímica del chilto, especialmente su contenido de polifenoles y flavonoides. Estas características permiten considerarlo un alimento funcional y abren posibilidades para su utilización en productos farmacológicos, cosméticos y de perfumería.
Además, el equipo obtuvo resultados favorables en ensayos de propagación mediante semillas y técnicas vegetativas. Esta última alternativa permite conservar las características de los genotipos seleccionados y multiplicar los materiales de mayor interés.
El objetivo final es transferir conocimientos sobre manejo, cultivo, propagación y calidad de frutos a productores y otros interesados. De esta manera, el INTA busca valorizar una especie actualmente poco utilizada y generar nuevas oportunidades productivas para Tucumán.
Fuente:



