Coordinada por el Senasa, la red cuenta con unos 140 puntos de vigilancia activa en apiarios productivos. Desde 2022 no se detectaron ejemplares compatibles con la plaga.
El Senasa coordina una Red Nacional de Vigilancia Apícola destinada a prevenir y detectar tempranamente la posible presencia del pequeño escarabajo de las colmenas (PEC). El sistema cuenta con aproximadamente 140 a 145 puntos distribuidos en gran parte del territorio argentino, con presencia en distintas provincias hasta Chubut.
La vigilancia se realiza en apiarios privados que se encuentran en producción y cuyos propietarios se incorporan a la red. Las colmenas son inspeccionadas al menos una vez por mes o cada dos meses mediante un protocolo específico, diseñado especialmente para buscar indicios de la presencia del escarabajo.
El sistema funciona de manera digitalizada desde 2022, lo que permite verificar y auditar las inspecciones realizadas. De acuerdo con la información obtenida a través de esta vigilancia activa, hasta el momento no fueron detectados ejemplares compatibles o semejantes al pequeño escarabajo de las colmenas en los puntos monitoreados.
Además de los agentes del Senasa, una parte importante de las tareas está a cargo de inspectores sanitarios apícolas acreditados por el organismo. Los participantes reciben indicaciones sobre la metodología que deben utilizar para revisar las colmenas y deben completar los formularios oficiales correspondientes.
La información generada anualmente por la red permite sostener la vigilancia sanitaria y respaldar la condición actual respecto de esta plaga. La articulación entre el organismo sanitario, los inspectores acreditados y los productores constituye así una herramienta para fortalecer la prevención y proteger la producción apícola argentina.
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