En Expoagro, Rosana Negrini destacó la simbiosis entre su empresa y el pueblo cordobés, subrayando que la innovación y el compromiso con los empleados son los pilares de su éxito industrial.
La localidad cordobesa de Montemaíz y la empresa Agrometal no solo comparten coordenadas geográficas, sino un destino común. Con una población de 8.000 habitantes, el pueblo vive al ritmo de la fábrica de maquinaria agrícola. Según explicó su presidenta, Rosana Negrini, la relación es tan estrecha que el bienestar de la firma impacta directamente en la economía local, desde el comercio hasta los servicios básicos, creando una identidad donde cada vecino se siente parte de la organización.
Este sentido de pertenencia se traduce en una paz social envidiable y una cultura de trabajo única. Negrini resaltó que, a pesar de las fluctuaciones económicas de Argentina, la empresa mantiene una política de lealtad absoluta con su plantel de empleados. En tiempos de crisis se prioriza el pago de sueldos incluso ante suspensiones, mientras que en los años de bonanza se distribuyen las utilidades, logrando que en 75 años de historia nunca hayan enfrentado un paro gremial.
La innovación es el otro gran motor que mantiene viva esta alianza productiva. Agrometal cuenta con un departamento de investigación y desarrollo propio que no se detiene ni en los contextos más adversos. Este equipo, que evolucionó de técnicos empíricos a un sólido cuerpo de ingenieros, trabaja en el diseño de máquinas basadas exclusivamente en las necesidades del productor, buscando siempre alcanzar la precisión técnica necesaria para una siembra perfecta.
Finalmente, la empresaria reflexionó sobre el rol estratégico del campo como el gran motor de la economía nacional. Para Negrini, la maquinaria agrícola es la herramienta que permite al hombre de campo transformar su esfuerzo en el alimento del país. Al ser un sector que depende del clima y carece de subsidios, la resiliencia de los trabajadores rurales es lo que motiva a Agrometal a seguir invirtiendo en tecnología para honrar ese sacrificio cotidiano.



