Expoagro 2026 mostró una fuerte oferta financiera. Bancos y empresas ofrecieron créditos en pesos y dólares que reactivaron decisiones de inversión.
La última edición de Expoagro dejó en evidencia un cambio de escenario para el sector agropecuario. Luego de un período marcado por la cautela, la aparición de nuevas herramientas financieras permitió destrabar decisiones de compra y devolverle dinamismo al mercado.
Carlos Palmieri, gerente general de Jacto, había señalado durante la muestra que el mercado venía “parándose a propósito” a la espera de alternativas de financiamiento. En ese contexto, destacó que tanto bancos como empresas presentaron propuestas más agresivas, en pesos y en dólares, que facilitaron la inversión en maquinaria.
El ejecutivo remarcó que la financiación resultó determinante en operaciones de alto valor, como la compra de pulverizadoras, cuyo costo supera ampliamente los 300.000 dólares. La presencia de estas herramientas fue clave para reactivar un mercado que venía demorado.
Además, Palmieri puso el foco en la necesidad de invertir en tecnología para mejorar la productividad. Señaló que la brecha frente a otros países responde, en gran medida, a la falta de incorporación tecnológica en procesos, insumos y maquinaria.
Durante la exposición, también se observó un mayor interés por parte de los productores en soluciones de precisión. La demanda se orientó especialmente a mejorar la calidad de aplicación, un aspecto donde la eficiencia tecnológica cobra cada vez más relevancia.
Con operaciones concretadas y un balance positivo, las empresas del sector cerraron Expoagro 2026 con expectativas renovadas. El impulso financiero generado durante la muestra dejó una base sólida para sostener el nivel de actividad en los próximos meses.



