Investigadores validaron un film biobasado para envasar carne vacuna que mantuvo durante siete días parámetros de calidad similares a los obtenidos con envases convencionales.
Investigadores del INTA Balcarce, INTA Anguil y el INTEMA avanzan en el desarrollo de films compostables y biobasados para el envasado de carne vacuna. La propuesta busca disminuir la utilización de plásticos convencionales sin comprometer la calidad físico-química y microbiológica del alimento.
María Laura Testa, investigadora del INTA Balcarce, explicó que el material está elaborado a base de ácido poliláctico (PLA), obtenido a partir de almidón fermentado. El film desarrollado es compostable y, según detalló, puede degradarse dentro de los 180 días generando compost, dióxido de carbono y agua, sin dejar residuos tóxicos.
Para evaluar su comportamiento, los investigadores colocaron cortes de carne en bandejas y compararon el nuevo film con un envoltorio plástico convencional. Las muestras permanecieron durante siete días en una cámara refrigerada con iluminación LED que simuló las condiciones de una góndola de supermercado. Los resultados mostraron valores similares en estabilidad del color, oxidación y parámetros microbiológicos.
El desarrollo todavía se encuentra en etapa de validación de laboratorio. El próximo desafío será avanzar hacia una producción a mayor escala y evaluar si el material puede procesarse utilizando las máquinas que actualmente emplea la industria del plástico. También se trabaja en estudios sobre la aceptación de estos envases por parte de los consumidores y se proyectan ensayos para aplicaciones de envasado al vacío.
La investigación también incorporó granos secos de destilería, un subproducto de la industria del bioetanol, en la alimentación de vaquillonas en terminación. La suplementación equivalente al 1% del peso vivo permitió aumentar el espesor de grasa dorsal y mostró una tendencia a incrementar el marmoreo, sin perjudicar otros parámetros de calidad. Además, se observó una coloración roja más intensa de la carne.
El proyecto busca integrar nutrición animal, aprovechamiento de subproductos agroindustriales, calidad de la carne y alternativas de envasado con menor impacto ambiental. El objetivo, según Testa, es trabajar sobre toda la cadena para obtener un producto final eficiente y sostenible, desde la producción ganadera hasta su llegada al consumidor.
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