Ante el aumento de la plaga por las condiciones de humedad, Agroterrum lanza un insecticida de última generación que garantiza un control rápido y una alta residualidad en el cultivo de maíz.
El avance del gusano cogollero representa una de las amenazas más críticas para los productores de maíz en la actual campaña. Debido a las condiciones de alta humedad, esta plaga ha acelerado su ciclo reproductivo, alcanzando los umbrales de daño económico en tiempos récord. Ante este escenario, la velocidad de respuesta del productor es determinante para evitar pérdidas irreversibles en el rendimiento del lote.
Para combatir esta problemática, Agroterrum ha presentado CTPR 40%, un insecticida perteneciente a la familia de las diamidas de última generación. Este producto se destaca por su «poder de volteo», una característica esencial para frenar el daño de forma inmediata una vez detectados los primeros síntomas en la planta. Su formulación como suspensión concentrada permite una aplicación eficiente y una cobertura óptima.
Además de su eficacia inicial, el producto ofrece una gran residualidad, lo que significa que protege al cultivo durante un período prolongado, reduciendo la necesidad de aplicaciones frecuentes. Con esta herramienta, los productores cuentan con una alternativa contundente para proteger su inversión y asegurar la sanidad del maíz en los momentos de mayor vulnerabilidad.



