Un informe de CREA Valles Cordilleranos proyecta mejoras en olivos y nogales, mientras la vid enfrenta una caída por factores climáticos y productivos.
La región CREA Valles Cordilleranos presentó su estimación de cosecha 2026 para olivos, nogales y vid, con resultados dispares según la actividad. Mientras la olivicultura y la producción de nuez muestran señales positivas, la vitivinicultura atraviesa un escenario más complejo.
El relevamiento, realizado sobre 116 fincas pertenecientes a 61 empresas, confirma una recuperación importante en el caso de los olivos. Se proyecta un crecimiento del 43,4 % respecto de 2025, impulsado principalmente por Catamarca y La Rioja. Además, los rindes promedio subirían de 5031 a 7216 kg/ha, consolidando al cultivo como el de mayor mejora interanual en la región.
En cuanto a los nogales, también se espera una evolución favorable. La producción crecería un 25,3 %, con un rendimiento estimado de 2443 kg/ha. La actividad se concentra mayormente en Catamarca y La Rioja, con una fuerte predominancia de la variedad Chandler, que representa casi la totalidad de la superficie implantada.
En contraste, la vid enfrenta una caída en los rendimientos promedio del 8,8 %. Las provincias de San Juan y Mendoza, que concentran la mayor parte de la producción, registran descensos significativos debido a condiciones climáticas adversas como heladas, vientos intensos y déficit hídrico.
A nivel varietal, el impacto también es heterogéneo. El Malbec, principal cepa de la región, muestra una baja cercana al 12 %, mientras que el Sauvignon blanc y el Cabernet Sauvignon presentan caídas más moderadas. En contrapartida, variedades como Cabernet franc y Chardonnay exhiben leves mejoras.
El informe refleja así un panorama mixto para las economías regionales, donde el desempeño productivo depende cada vez más de la capacidad de adaptación frente a eventos climáticos y de la gestión eficiente de los sistemas productivos.



