Ensayos de CREA muestran que el cultivo crece con buenos rindes y precios atractivos en la región.
El girasol comenzó a ganar protagonismo en la región CREA Córdoba Norte a partir de un cambio inesperado en el esquema productivo. La fuerte afectación del maíz por la chicharrita impulsó a los productores a buscar alternativas estivales, y la oleaginosa apareció como una opción viable.
El crecimiento del cultivo fue notable en pocas campañas. De unas 8300 hectáreas en 2022/23, el área se duplicó al año siguiente y luego se expandió hasta cerca de 70.000 hectáreas en la campaña 2025/26. Los buenos rendimientos, combinados con precios favorables, consolidaron el interés por repetir la experiencia.
Ante la necesidad de contar con información adaptada a la región, CREA impulsó una red de evaluación con participación de productores. Esta iniciativa permitió generar datos agronómicos específicos tanto en sistemas de secano como bajo riego, aportando herramientas clave para la toma de decisiones.
Los resultados muestran una alta variabilidad entre ambientes, aunque con niveles de materia grasa consistentemente elevados. Además, se observaron buenos desempeños en suelos salinos sódicos, lo que abre nuevas oportunidades para expandir el cultivo en zonas con limitantes productivas.
El manejo agronómico también presenta desafíos, especialmente en la definición de fechas de siembra y la implantación en sistemas intensificados. Las condiciones climáticas, como los golpes de calor en verano y la variabilidad en las lluvias, obligan a ajustar estrategias campaña a campaña.
Con perspectivas de precios favorables y un contexto agrícola complejo, los productores evalúan seguir aumentando la superficie de girasol. El cultivo se posiciona así como una alternativa sólida dentro de los planteos productivos de la región.



