Estudios del INTA La Rioja muestran que la raza logra buenos resultados frente a bajas precipitaciones y destacan su potencial para cruzamientos con otros bovinos.
Investigadores del INTA La Rioja avanzan en la caracterización y conservación del Bovino Criollo Argentino, una raza que se destaca por su capacidad para desenvolverse en las condiciones ambientales de las regiones áridas. Los trabajos realizados en el Campo Anexo Los Cerrillos buscan evaluar su comportamiento productivo y aprovechar sus características dentro de los sistemas ganaderos.
Gabriela Brunello, veterinaria del área de Producción Animal del INTA La Rioja, explicó que estudios recientes compararon el desempeño del Bovino Criollo con la raza Angus. Los resultados mostraron mejores respuestas productivas y adaptativas del Criollo, especialmente durante los años caracterizados por bajas precipitaciones.
En el establecimiento, los animales son manejados mediante un sistema rotativo. Durante seis meses permanecen sobre pasturas megatérmicas, período en el que se realizan la parición y el servicio, mientras que durante la gestación pasan otros seis meses en potreros con pastizales naturales. El destete, en tanto, se define de acuerdo con las condiciones ambientales y se realiza entre los cinco y seis meses de edad.
Además de su desempeño como raza pura, desde el INTA destacan el potencial del Bovino Criollo para los cruzamientos con otras razas, una estrategia todavía poco utilizada en la región. El objetivo es incorporar características deseables del Criollo, entre ellas su rusticidad, mansedumbre y capacidad de adaptación.
De esta manera, los investigadores consideran que el aprovechamiento de esta genética puede constituir una alternativa para fortalecer la producción bovina en ambientes restrictivos, especialmente frente a escenarios de escasez de precipitaciones.
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