En el Congreso Aapresid, referentes del INTA y la UBA coincidieron en que medir carbono, agua, nutrientes y biodiversidad será clave para producir en un entorno más complejo.
El agro argentino enfrenta uno de los escenarios más desafiantes de su historia: alta variabilidad climática, escasez de agua y extremos de temperatura que condicionan la producción de alimentos. En este contexto, especialistas del INTA y la Universidad de Buenos Aires plantearon la necesidad de repensar el modelo productivo a través de la agronomía cuantitativa.
Durante el Congreso Aapresid se llevó a cabo el panel “Agro del futuro: cómo será producir en un entorno más complejo”, que buscó aportar valor tanto a productores como a desarrolladores de AgTech. El debate se centró en dos ejes fundamentales para los próximos diez años: la evolución del modelo de negocio agropecuario y el impacto del clima.
Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA, sostuvo que las nuevas tecnologías abren paso a una etapa en la que será imprescindible medir con precisión los componentes químicos, físicos y biológicos del suelo, además de prever con mayor exactitud las variables climáticas. “Se trata de una agronomía que cuantifica carbono, nutrientes, emisiones, agua disponible e indicadores de biodiversidad, y que diseña sistemas integrados con biotecnología avanzada”, señaló.
En línea con esta visión, el economista Roberto Bisang, de la UBA, remarcó que los cambios en marcha “son dramáticamente profundos” y obligan a repensar qué producir, cómo hacerlo y con qué cuidado. Para él, la clave está en dejar de proyectar sobre el pasado y construir nuevas rutas a futuro, con datos y consensos colectivos.
El clima, advierten los especialistas, será un factor determinante. Mercuri explicó que la mayor variabilidad, los cambios en el ciclo hidrológico y los eventos extremos de calor, frío o lluvias están modificando los techos productivos. Ante esto, la gestión del agua y la capacidad de adaptación resultan estratégicas para el sector.
La incorporación de inteligencia artificial a los modelos climáticos también promete una transformación decisiva. Según Mercuri, permitirá pasar de una agronomía reactiva, basada en estadísticas históricas, a otra proactiva, que anticipe escenarios y reduzca incertidumbre. El futuro del agro, coinciden los expertos, estará marcado por la capacidad de medir, interpretar y decidir en tiempo real.
FUENTE : https://intainforma.inta.gob.ar/la-agronomia-cuantitativa-marca-una-nueva-etapa-para-producir/



