El INBIO impulsa ensayos de soja con tecnología HB4 para evaluar su potencial y avanzar hacia variedades adaptadas a distintos suelos y climas del país.
Con el objetivo de generar información precisa, confiable y con respaldo técnico, el Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO) desarrolla ensayos de soja en distintas localidades y fechas de siembra. El foco está puesto en evaluar materiales con tecnología HB4 y su respuesta frente a condiciones ambientales adversas.
En Loma Plata, en el Chaco Central, se lleva adelante un ensayo comparativo entre variedades que incorporan el gen HB4 y materiales testigo sin esta tecnología. Según explicó el ingeniero Osmar Paredes, coordinador de semillas del INBIO, la siembra se realizó en septiembre de 2025, una fecha poco recomendada para la región por la baja disponibilidad de precipitaciones.
“El objetivo es llevar los cultivos al límite para conocer su comportamiento en escenarios desfavorables”, señaló Paredes. En este caso, además del déficit hídrico, los suelos presentan altos niveles de sodio, con presencia de peladares y una marcada irregularidad del terreno, factores que afectan directamente el desarrollo del cultivo.
Durante los primeros meses, las plantas atravesaron un fuerte estrés hídrico, con ausencia de lluvias, altas temperaturas y vientos intensos que aumentaron la evapotranspiración. “Estas condiciones forman parte del planteo experimental y nos permiten identificar con mayor precisión la resiliencia y el límite productivo de los materiales”, indicó.
Desde el INBIO destacaron que el avance en cultivos de soja con tecnología HB4 apunta a reducir las pérdidas asociadas al estrés hídrico y a enfermedades como la roya, facilitando el acceso a genética más adaptada a ambientes restrictivos.



