La rotación con pasturas mostró mejoras productivas y edáficas en planteos de agricultura continua. La experiencia de Sol de Mayo en la región CREA Sudeste.
La incorporación de pasturas en rotaciones agrícolas aparece como una estrategia concreta para mejorar la sostenibilidad de sistemas sometidos durante años a agricultura continua. Así lo demuestra la experiencia de la empresa Sol de Mayo, integrante del CREA Roque Pérez Saladillo, en la región CREA Sudeste.
La iniciativa surgió en 2019 a partir de una propuesta impulsada por Emilio Satorre en el ámbito de la Mesa Agrícola regional. Desde entonces, comenzaron a rotarse con pasturas algunos lotes agrícolas. En la campaña 2020/21, uno de esos lotes volvió a la agricultura y logró un rinde de soja de primera de 3.829 kg/ha, muy por encima del promedio de 2.769 kg/ha registrado en los lotes bajo agricultura continua.
Según explicó Simón Pichiquini, técnico de Sol de Mayo y coasesor del CREA PDEA, en las campañas siguientes los cultivos implantados luego de pasturas mantuvieron rendimientos superiores frente a sistemas continuos, aun bajo el mismo manejo agronómico. Estas diferencias se observaron tanto en suelos de alto potencial como en ambientes más restrictivos, lo que resalta el impacto positivo de la rotación.
Para entender las causas de estos resultados, el equipo comenzó a evaluar indicadores físicos del suelo. Los primeros datos muestran mejoras en la velocidad de infiltración y una menor densidad aparente en los lotes rotados con pasturas, señales de una mejor condición estructural del suelo que podría explicar la mayor estabilidad productiva.
El análisis se amplió con información de DAT CREA sobre más de 61.000 hectáreas de maíz temprano en el sudeste bonaerense. Allí se observó que, si bien los rendimientos medios y mínimos se sostienen con los años de agricultura continua, los rendimientos máximos tienden a caer, evidenciando una pérdida de eficiencia del sistema.
La conclusión es clara: aunque los sistemas agrícolas puedan mantener sus promedios, el envejecimiento productivo limita la posibilidad de alcanzar nuevos techos de rendimiento. En ese contexto, la inclusión de pasturas o planteos mixtos aparece como una herramienta clave para recuperar eficiencia, cuidar el suelo y sostener la productividad a largo plazo.



