CARBAP valoró decisiones que exigen contraprestación real en tasas rurales y refuerzan la legalidad en el sistema tributario municipal.
Recientes fallos judiciales en la provincia de Buenos Aires volvieron a poner en debate el cobro de tasas viales rurales, al establecer que estos tributos sólo son válidos si existe una prestación efectiva del servicio. Desde CARBAP destacaron estas decisiones como un avance hacia mayor transparencia.
Casos registrados en distritos como Daireaux y Azul se suman a antecedentes como el de Carlos Casares, donde la Justicia declaró ilegítimo el cobro de la tasa vial ante la falta de mantenimiento de los caminos rurales. Estas resoluciones consolidan un criterio claro en materia tributaria.
Uno de los puntos centrales es que una tasa debe estar asociada a un servicio concreto, medible y verificable. De lo contrario, se convierte en un impuesto encubierto que vulnera principios constitucionales. En Azul, además, se cuestionó la validez formal del tributo por no cumplir con los requisitos legales de aprobación.
La problemática refleja una situación extendida: productores que abonan tasas sin recibir mejoras en la red vial rural. Esto ha generado un aumento de reclamos y acciones judiciales en distintos municipios de la provincia.
Desde CARBAP señalaron que estos fallos no solo resuelven casos individuales, sino que envían una señal institucional sobre la necesidad de respetar la legalidad y garantizar una adecuada contraprestación de los servicios.
La entidad también remarcó la importancia de la red vial rural como infraestructura clave para la producción, el acceso a la educación y la salud, y el desarrollo de las comunidades. Su deterioro, advierten, no puede convivir con una creciente presión fiscal.
En este contexto, instaron a los municipios a revisar sus esquemas de financiamiento, mejorar la gestión y asegurar que cada tasa esté respaldada por servicios reales, con el objetivo de avanzar hacia un sistema más justo y sostenible.



