Productores y empresas CREA compartieron casos reales de automatización con IA en Córdoba Norte y Litoral Sur para ganar eficiencia, reducir errores y mejorar decisiones.
La inteligencia artificial comenzó a consolidarse como una herramienta concreta para optimizar la gestión de empresas agropecuarias. Desde automatización administrativa hasta análisis estratégico del negocio, productores y asesores del movimiento CREA mostraron experiencias aplicadas en las regiones Córdoba Norte y Litoral Sur.
Durante un taller virtual, Pedro Meriggiola explicó que la IA no corrige procesos desordenados, sino que amplifica lo que ya existe. Por eso, remarcó que antes de incorporar plataformas como ChatGPT, Gemini o Claude, es clave mapear correctamente cada tarea dentro de la organización.
Según detalló, una vez definidos los procesos, el siguiente paso es construir buenos prompts, es decir, instrucciones precisas para obtener mejores resultados. Un pedido efectivo debe incluir rol, contexto, objetivo, formato y salida esperada. “La IA no reemplaza áreas, potencia a las personas”, resumió.
Uno de los casos presentados fue el de Optimizar Forestal, integrante del grupo CREA Monte Cristo. La firma produce 1,2 millones de plantines al año y presta servicios en más de 350 proyectos. Allí incorporaron IA para automatizar tareas repetitivas y mejorar productividad general.
Entre las aplicaciones concretas se destacó la gestión comercial. Las consultas que ingresan por distintos canales digitales se cargan automáticamente en el sistema CRM, se asignan al responsable correspondiente y reciben seguimiento automático. Con ello lograron reducir errores manuales, acelerar respuestas y asegurar trazabilidad.
La empresa también avanza en informes tributarios automáticos y carga digital de comprobantes, con el objetivo de reducir burocracia. Además, trabajan con agentes especializados por áreas que acceden a carpetas específicas, mejorando la calidad de respuestas y análisis internos.
Otro ejemplo fue el de Diego Agustín Álvarez, integrante del grupo CREA Montoya, quien automatizó la carga de liquidaciones primarias. Utilizando Claude, el sistema extrae datos de archivos PDF o imágenes, clasifica información y la incorpora a planillas compartidas con su contador.
El productor explicó que el sistema también detecta duplicados, organiza archivos por empresa y fecha, y funciona de manera autónoma todos los días. Así, puede dedicar más tiempo a tareas estratégicas y menos a procesos administrativos repetitivos.
Además de lo operativo, Álvarez destacó que la IA también sirve como herramienta de análisis. Con datos históricos, puede pedir recomendaciones comerciales, financieras o de gestión para detectar debilidades, riesgos y oportunidades que muchas veces pasan inadvertidos.
Por último, señaló que estas tecnologías también ayudan a vincular a las nuevas generaciones con el campo. Según afirmó, compartir experiencias de IA con su hijo le permitió acercarlo al funcionamiento del negocio agropecuario y despertar interés por la actividad.



